Muévase y sonría… su salud se lo agradecerá
• Artículo de The Lancet estima que el 14% de las enfermedades se atribuye a malestar emocional y mental
Para la Organización Mundial de la Salud no hay bienestar total, sin salud mental. Esta afirmación también ha sido respaldada por la Organización Panamericana de la Salud y la Federación Mundial de Salud Mental. Para estas autoridades, estar saludable es un estado de bienestar y no de ausencia de enfermedades o dolencias. Se trata de un paquete completo: bienestar físico, mental y social.
La revista médica The Lancet publicó un artículo llamado “No hay salud sin salud mental”, en el que especifica que “los trastornos emocionales se han subestimado debido a la inadecuada apreciación de la relación entre la enfermedad emocional y otras condiciones de salud”.
El medio añade que “alrededor del 14 % de la carga mundial de enfermedades se ha atribuido a los trastornos emocionales”. Estas estimaciones han llamado la atención sobre la importancia de los trastornos mentales en la salud pública.
Ejercicio para aliviar el estrés
La Dra. Mayra García, especialista hondureña en nutrición clínica, garantiza que “estar sanos física y mentalmente conlleva a mantener un estilo de vida que incluya una rutina de ejercicio, preferiblemente diaria. Se recomienda actividad física por 30 minutos, al menos 5 veces a la semana”.
La Organización Mundial de la Salud respalda esta afirmación al explicar que un estilo de vida activo mejora el estado de ánimo y estimula la agilidad mental, lo que a largo plazo, eleva el nivel de autoestima y la calidad de la interacción social. Hacer actividad física también libera endorfinas, las hormonas que levantan el estado de ánimo.
Emociones que engordan
Para la Dra. García, el estado emocional influye enormemente en la alimentación. “Culturalmente se enseña que ante euforia, alegría, tristeza o cualquier celebración, todo gira alrededor de la comida. Lastimosamente en la mayoría de las ocasiones se trata de comida con exceso de grasa”.
La especialista en nutrición, aclara que “no hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal balanceadas. Una alimentación variada contrarresta el sobrepeso, siendo este un detonante para la depresión, lo cual convierte en un problema de círculo vicioso”.
Por otro lado, llevar una dieta rica en frutas y vegetales, con buena cantidad fibra, y agua, es de gran beneficio para nuestro aparato digestivo y para el cerebro.