Familia del “tal Urcuyo” reclama US$ 31 millones
Alfonso Chardy
El Nuevo Herald
En el caos que era Managua los días 17 y 18 de julio de 1979, Francisco Urcuyo Maliaños, el presidente que quedó brevemente en el poder cuando Anastasio Somoza huyó de Nicaragua, no pudo sacar muchas de sus pertenencias cuando él y su familia también tuvieron que abandonar apresuradamente el país.
Entre las cosas que Urcuyo Maliaños dejó estaba una cuenta en la sucursal del Citibank en Managua con el equivalente en córdobas de US$64,000.
“No era dinero que ellos habían acumulado, sino mayormente eran ingresos de un premio de la lotería que se habían ganado meses antes”, dijo Luis Urcuyo, nieto de Urcuyo Maliaños y vocero de la familia en Miami.
Aunque sabía que sus propiedades y pertenencias iban a ser confiscadas por los sandinistas, que habían ganado la revolución contra Somoza, Urcuyo Maliaños se sentía confiado que al menos la cuenta del Citibank estaría segura porque estaba en un banco extranjero con una reputación de alta seriedad.
Pocas semanas después, ya exiliado en Guatemala, Urcuyo Maliaños recibió la noticia del banco mismo que la cuenta había sido incautada por los sandinistas.
“Fue algo que nosotros lo dimos como un hecho, especialmente de un banco tan importante”, dijo Luis Urcuyo, ahora corredor de bienes raíces en una firma de Miami Beach.
Pero eventualmente la familia llegó a la conclusión de que la cuenta no había sido confiscada porque en las listas de bienes incautados a Urcuyo Maliaños, incluso cuentas en otros bancos, los US$64,000 no figuraron.
El caso eventualmente fue llevado a los tribunales en Estados Unidos y Nicaragua por los herederos de Urcuyo Maliaños, su hijo Francisco en Managua y su nieto Luis Urcuyo en Miami.
Qué pasó con los US$64,000 es ahora parte de los cientos de casos que nicaragüenses exiliados continúan peleando a más de tres décadas después del triunfo de los sandinistas, una lucha que ha recibido apoyo en general por parte de líderes políticos de Estados Unidos.
“Sigo profundamente preocupada por los cientos de reclamos de propiedad pendientes en Nicaragua por parte de ciudadanos norteamericanos que permanecen sin resolver”, dijo recientemente en un comunicado la presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes en Washington, la representante cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen, republicana por Miami. “Demasiado tiempo ha pasado sin que estas familias reciban una compensación adecuada ni recurso legal.”
Aunque Ros-Lehtinen hablaba en forma global, no sobre el caso de Urcuyo Maliaños específicamente, el asunto de los US$64,000 ha atraído atención debido a las circunstancias que alega la familia.
Voceros del Citibank en Miami no ofrecieron comentario específicamente sobre el caso de Urcuyo Maliaños, pero indicaron que el banco en Nicaragua al momento del triunfo de los sandinistas sufrió incautaciones en forma general.
“Banco Citibank de Nicaragua S.A. ni ninguna de sus afiliadas o subsidiarias tienen ninguna responsabilidad legal derivada de las consecuencias del Decreto No.25 de Nacionalización del Sistema Financiero Nicaragüense, Publicado en La Gaceta No.3 del 24 de agosto de 1979, mediante el cual quedaron nacionalizadas las instituciones privadas del sistema financiero”, dice un comunicado enviado por la vocera del banco en Miami, Claudia Lima. “Como esto hace parte de un proceso legal en curso, no podemos hacer más comentarios”.
Luis Martínez, cónsul general de Nicaragua en Miami, no pudo ser localizado para que hiciera comentarios, pero ha dicho anteriormente que reclamos sobre pertenencias y propiedades de nicaragüenses están siendo revisados pero que el proceso lleva tiempo.
El litigio de la cuenta en la corte federal de Miami está ya terminado.
Concluyó en 1999 con una victoria para el Citibank cuando el juez federal a cargo del caso, K. Michael Moore, dictaminó que el litigio de la familia no podía prosperar porque este llegó al tribunal después del límite de seis años establecido por la ley para procesar tales demandas.
Pero la familia Urcuyo insiste en que hubo irregularidades en la decisión del juez.
Primero que todo, según la familia, el juez ignoró la conclusión del jurado de que el banco no pudo probar que entregó los fondos en la cuenta de Urcuyo Maliaños al gobierno sandinista como el banco originalmente informó a la familia en una carta en 1980.
“El juez básicamente dijo que el jurado no son personas que saben sobre leyes bancarias, son personas comunes y corrientes, y anuló la decisión del jurado que fue a favor de la familia”, dijo Luis Urcuyo.
Por ahora el caso sigue pendiente en Managua donde el padre de Luis Urcuyo ha presentado una demanda similar a la de Miami. Luis, por su parte, dice que si el banco llega alguna vez a aceptar su deuda con la familia tendrá que pagar más de US$31 millones debido a intereses acumulados.
