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Drama de joven madre golpeada por Marcos Carmona

Sheyla Tórrez Rizo fue golpeada por Marcos Carmona, un defensor de los derechos humanos.

* El secretario ejecutivo de la CPDH era su compañero sentimental, con quien procreó un hijo, pero este sábado llegó con un poeta y dos prostitutas y la sacó a golpes de la vivienda

Un episodio difícil de creer para algunos, es el que protagonizó este fin de semana el secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, Marcos Carmona, en contra de Sheyla Tórrez Rizo, de 35 años, quien hasta hace poco era su compañera sentimental.

Una fuente policial que pidió el anonimato nos confió que Carmona convivía desde hace varios años con Sheyla, con quien procreó un niño de seis años. Ella tiene otro hijo de 13 años, producto de una anterior relación.

A fin de que Tórrez Rizo tuviera un techo para su hijo, Carmona adquirió una vivienda en Valle de Capistrano, sito en el kilómetro 14 de carretera a Masaya, y después unos 800 metros hacia Veracruz.

Carmona y Sheyla no conviven en la misma vivienda ubicada en la V Etapa del mencionado reparto, en el No. 292. Según nuestro informante, la joven mujer decidió apartarse del defensor de los derechos humanos hace dos semanas debido a que durante los años que vivió con él, recibió constante maltrato.

“Este parece un caso de aquéllos donde se cumple el dicho de “en casa de herrero, cuchillo de palo”, dijo nuestra fuente al develar que el hombre de la CPDH tenía un comportamiento cruel con Sheyla, a quien constantemente le sacaba en cara la ayuda que le pasaba para el hijo y la casa donde vivía, que está a nombre de Carmona.

Pese a todo, nunca le “había puesto la mano encima”, pero eso cambió el fin de semana.

El sábado 2 de febrero, aprovechando que Sheyla no estaba, Carmona llegó a la vivienda de Valle de Capistrano en compañía de un poeta cuyo nombre nos reservamos, y se llevó a La Borgoña a los dos hijos de Sheila, entre ellos el que también es hijo de don Marcos.

Cuando Sheyla regresó, encontró a Carmona y al intelectual en su hogar con los niños y con dos prostitutas. La joven madre se sintió profundamente ofendida y les pidió que se marcharan, lo que irritó al de la CPDH, que reaccionó violento y la sacó a empellones de la casa.

Fue tal el grado de prepotencia de Carmona, dice nuestro informante, que las sexoservidoras optaron por disculparse con la señora de la casa, indicándole que ignoraban que ella vivía ahí y que tampoco sabían “lo chancho” que era su cliente.

Sheyla aprovechó que don Marcos se fue con las mujeres y el bardo, para ir a poner la denuncia a la Policía de Nindirí, donde la atendió un agente de apellido Serrato. Lo acusó por violencia económica y psicológica.

El oficial le dio un número telefónico para que lo llamara de inmediato si tenía más problemas, lo que efectivamente ocurrió.

A eso de las 11:30 de la noche, Marcos Carmona entró furtivamente a la vivienda aprovechando que se quedó con una llave y se fue a donde dormía Sheyla, a quien conminó a abandonar inmediatamente la vivienda porque no le pertenecía.

La joven madre llamó de inmediato al agente Serrato, quien llegó unos 35 minutos después, encontrándola todavía en la calle, debido a que Carmona se había tomado la vivienda después de golpearla en la cara con la palma de la mano.

Al notar la presencia de la Policía, don Marcos llamó de inmediato a un comisionado general, que funge como Segundo Jefe de la institución de resguardo del orden público, quien al parecer le aconsejó que se calmara.

Sin embargo, después de esa llamada al jefe policial, la Policía de Nindirí se negó a recibir este domingo la nueva denuncia por agresión de Sheila y la mandaron a la Comisaría de la Mujer de Masaya.

Llegó a la Ciudad de las Flores, donde los encargados le aclararon que no le correspondía ahí, sino en Nindirí. Regresó a su jurisdicción y lo único que logró es que la remitieran a Medicina Legal para que un forense le hiciera el debido reconocimiento, recomendándole que fuera el lunes.

“Esa mujer andaba inflamado un cachete”, dijo nuestro informante. Pero en la delegación policial le dieron una orden sin sello y sin firma, por lo que fue rechazada en Medicina Legal.

“Hay golpes que evidencian violencia y maltrato, pero que se borran de un día para otro, esa prueba debieron tomarla de inmediato”, observó nuestra fuente.

“Creo que Marcos Carmona tiene algún tipo de palanca en la Policía, creo que lo están protegiendo”, dijo nuestro informante, quien se mostró inconforme con que se encubran este tipo de situaciones solo porque el agresor es un personaje público y en este caso, un flamante defensor de los derechos humanos.

Intentamos comunicarnos con la Comisión Permanente de Derechos Humanos para conocer la versión de Carmona, pero no tuvimos éxito.

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