Urólogas españolas operan a 37 pacientes en Nicaragua
* Regresaron sorprendidas por agradecimientos de los beneficiados
Dos facultativas adjuntas del Servicio de Urología del Hospital General ‘La Mancha Centro’ de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Espala, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), estuvieron durante una semana en Nicaragua para operar de forma altruista a gente sin recursos, según medios de prensa de la península.
El pasado mes de febrero las doctoras Ana Bella García Luzón y María Pilar Mazuecos López acudieron junto a otros ocho especialistas de España a trabajar de forma desinteresada por mejorar la salud de los nicaragüenses que, por su precaria situación económica no disponen de seguro médico y, por tanto, no están cubiertos por el sistema sanitario del país.
Renovaron vocación
Este tipo de enfermos sin recursos son atendidos en centros como el Hospital Escuela “Antonio Lenin Fonseca”, de Managua y el Hospital “España”, de Chinandega, donde el equipo de urólogos del que formaban parte las facultativas del Mancha Centro, intervino quirúrgicamente a 37 pacientes durante la semana que permaneció aquí.
Las profesionales del Mancha Centro hacen una valoración muy positiva de la experiencia, que califican de “muy gratificante tanto a nivel personal como profesional”. Y es que, además de las numerosas muestras de agradecimiento recibidas por parte de los beneficiarios, el viaje les ha supuesto una “renovación de vocación y de ilusión” por el trabajo que desempeñan.
Técnicas de mínima invasión
A pesar de la escasez de medios y las condiciones de los centros sanitarios en los que permanecieron, en los que hasta 20 pacientes ocupaban una habitación, las urólogas pudieron resolver los problemas médicos de los pacientes atendidos, lo que les causó gran satisfacción.
Las patologías abordadas y operaciones que realizaron fueron similares a las que atienden en el Hospital Mancha Centro y, gracias al material que trajeron desde España, las técnicas empleadas también fueron de mínima invasión.
De acuerdo con la información, lo anterior sorprendió tanto a los médicos residentes de Nicaragua como a los pacientes, más acostumbrados a la realización de grandes incisiones, recuperaciones más prolongadas y a no poder conservar los órganos afectados.
