¡Uy!, siete nicas en la Isla Calero
*Gobierno de Chinchilla continúa magnificando cualquier pequeño incidente con el afán de ganar puntos ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya
La Fuerza Pública de Costa Rica denunció este jueves que al menos siete nicaragüenses fueron vistos en Isla Calero, lo que fue informado de inmediato a todos los medios de comunicación del país vecino.
Walter Navarro, viceministro de Seguridad, dijo que nuestros compatriotas fueron “detectados” por ambientalistas ticos que andaban realizando trabajos en la zona, mismos que alertaron a la policía militar costarricense.
Solo eran siete personas, no supieron decir qué estaban haciendo, ni siquiera levantaron campamento por lo que puede que anduvieran de cacería, sin embargo, Navarro aseguró que la vigilancia se intensificaría durante todo el día para brindar un informe completo de la situación.
“Ante la presencia de los nicaragüenses lo que se genera es un informe a la Cancillería para que tome las medidas ante la Corte de La Haya, pues en ese lugar donde se observan las personas, no pueden estar”, dijo Navarro.
En tanto, Mario Zamora, ministro de Seguridad, manifestó que este jueves también un grupo de ambientalistas costarricenses enviado por el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) hizo ingreso a isla Calero, como parte de la supervisión que delegó la misma Corte de La Haya en Costa Rica.
“Esa visita de los ambientalistas costarricenses se hizo programada y tanto la Corte como las autoridades de Nicaragua estaban enteradas de previo sobre ello”, aseguró Zamora.
Carlos Roverssi, vicecanciller de la República, que está de visita en Nicaragua tratando otros asuntos migratorios, explicó que está a la espera del informe completo de lo sucedido para tomar acciones conforme el debido proceso.
La información tuvo el efecto conocido entre los lectores vía internet de diarios como La Nación, donde se desató la histeria anti nicaragüense. Aunque una que otra voz sensata dejó claro que podría tratarse de una maniobra de la administración de Laura Chinchilla para desviar la atención del problema de corrupción con la trocha fronteriza “1856”.
