Quieren traer cadáver de hijo desde España

Danilo y Jamileth, padres del joven nicaragüense atropellado por un tren en España. Foto: Mikel Fraile.
* Se trata de una familia nicaragüense que migró con el sueño de recoger dinero y comprar su casa aquí, pero les ha ido mal y por desgracia un tren de carga atropelló a uno de sus vástagos
Una nicaragüense migrante en España desde hace siete años, busca de manera desesperada recolectar 5.572 euros para repatriar a uno de sus hijos, de 19 años, atropellado por un tren de mercancías el pasado 2 de marzo.
Jamileth Toledo es la compatriota a quien el Consulado de Nicaragua solo le ofreció ayudarla en el papeleo de repatriación. Nada más.
Por esas paradojas de la vida, en 2009 a Jamileth le correspondió impulsar una colecta para repatriar el cadáver de la nicaragüense Audia Isabel, fallecida tras ser atropellada en una calle de San Sebastián, según publica el periodista Juanma Velasco en el diariovasco.com.
En ese entonces la solidaridad de los nicaragüenses afincados en Gipuzkoa y de muchos guipuzcoanos permitió que el cuerpo regresara al país de origen. Cuatro años después, Jamileth se enfrenta al mismo reto, pero esta vez se trata del cadáver de su propio hijo.
Omier Danilo, de 19 años, es la identidad del joven arrollado por un tren de mercancías el pasado 2 de marzo, cuando se encontraba por causas que se desconocen en medio de la vía a la altura de Intxaurrondo. «Pedimos ayuda para que Omier descanse en Nicaragua», asegura su madre, de 42 años.
Como ocurriera hace cuatro años con Audia, la familia y amigos de la asociación Linda Nicaragua han comenzado una colecta para poder reunir el dinero con el que repatriar el cadáver al país centroamericano.
«Somos una familia muy humilde. Mi marido no trabaja y apenas tenemos recursos para salir adelante aquí. Por eso pedimos ayuda», se excusa Jamileth, a quien también respalda el sacerdote guipuzcoano Patxi Muguerza.
Desde que ocurriera el accidente de Omier, su cuerpo descansa en el Instituto Anatómico Forense, a la espera de su repatriación. «Nos cuesta 5.572 euros. He hablado con el consulado de Nicaragua, pero ellos solo nos ofrecen ayuda para tramitar los papeles», añade la madre.
Omier es el cuarto de sus cinco hijos. «Tres de ellos vinieron aquí hace cinco años, dos años después de que yo llegara a San Sebastián», asegura la madre. Omier Vino a Gipuzkoa con 14 años. Estudió en el colegio Inmaculada de Hernani y posteriormente en el CIP de Bidebieta de San Sebastián.
«Actualmente se encontraba sin trabajo y por eso tenía problemas con la Policía, porque estaba en situación irregular. Tenía un juicio pendiente por este motivo. Mi esposo y yo sí estamos regulados», explica Jamileth.
Sobre las circunstancias de su muerte, a las 8 de la mañana, en mitad de la vía del tren, la madre asegura que desconocen qué pudo haber pasado. «La Policía lo está investigando pero no nos han dicho nada», afirma.
Alcancías en locutorios
Desde que ocurriera el accidente, la familia se ha movilizado para conseguir la repatriación del cadáver. «Lo mejor para nosotros es llevar el cuerpo a Nicaragua, porque toda la vida no nos vamos a quedar aquí. Vinimos aquí con un objetivo: trabajar y ahorrar para comprar una casa en Nicaragua y que nuestros hijos progresaran en la vida y tuviesen un futuro mejor. Desgraciadamente no hemos logrado esa meta», se lamenta Jamileth.
La familia pide «ayuda» a la comunidad nicaragüense de Gipuzkoa y a todo aquel que quiera ser solidario con su causa. La cuenta de la asociación Linda Nicaragua en el Banco Santander es 0049 07 0250 2611289891. «Nuestra hija Katy ha colocado huchas (alcancías) en locutorios de Donostia», añade la madre. El teléfono de contacto de la familia es el 662 509840.