Rss Feed Tweeter button Facebook button Youtube button
|

Obesidad es cuestión de hábitos, no de alimentos

• Universidad Cornell confirma que dietas mal balanceadas se producen por abuso de ingesta de alimentos incluso los “light”.

El refrán popular “los alimentos no engordan, el que engorda es uno”, pareciera no estar tan alejado de la realidad. El estudio “¿pueden llevar los alimentos light a la obesidad?”, publicado en 2011 por la Universidad de Cornell en Nueva York, Estados Unidos, confirma que los hábitos de muchas personas son los que las llevan a aumentar los niveles de grasa en el cuerpo.

La investigación incluso confirmó que la mitad de las personas sometidas al estudio abusaban de los alimentos, principalmente de aquellos que venían con la etiqueta “light” o bajos en calorías.

Los encargados del estudio concuerdan en la importancia de aprender a leer las etiquetas nutricionales y así comprender lo que se come y en qué cantidades para no afectar la salud.

Los investigadores concluyen que no hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal balanceadas. En muchas ocasiones se observa que las personas tienden a servirse más comida de la que deberían, sin tomar en cuenta el impacto que eso tiene en su salud.

Según los autores, servirse más porciones le inyecta al cuerpo más calorías y eso se une a otras condiciones como las genéticas, que podrían afectar a una persona, llevándola a ganar más peso y a tener ciertas dificultades para reducirlo posteriormente.

Recuerde que los problemas de obesidad son producto de varias causas, entre ellas un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas y otro factores como los genéticos y la falta de actividad física.

El médico internista y endocrinólogo salvadoreño, Carlos Alvayero, agrega que “el peso es un balance entre la ingesta y el gasto de calorías, por lo cual un grupo de alimentos no puede ser el causante de la obesidad, sino más bien, el total de calorías diarias consumidas que exceden el gasto calórico que tiene cada persona”.

Si usted piensa que no puede comer rico y al mismo tiempo mantener su salud, este es el momento para que cambie de opinión. Sí es posible consentirse, lo esencial es realizar actividad física de forma regular y mantener una alimentación balanceada. ¿Cómo balancearla? Lo primero que debe hacer es visitar a su médico o nutricionista para que le indique cuántas calorías requiere su cuerpo diariamente para funcionar.

El siguiente paso será leer las etiquetas nutricionales, de modo que sus comidas le ayuden a alcanzar esa meta calórica. Un tercer paso sería aumentar el ejercicio, no tener tiempo para ir al gimnasio tampoco es una excusa, más adelante se lo demostramos.

La obesidad es una condición que se puede prevenir con determinación, así que no busque culpables entre los alimentos, más bien decídase a cambiar algunos de sus hábitos.

Archives

Recently Commented