Peligrosa adicción a las benzodiacepinas
* El diazepam y sus derivados producen cansancio, somnolencia y torpeza, entre otros problemas
* Asociadas con alcohol, profundizan el deterioro cognitivo o capacidad de aprender o ejecutar lo aprendido
Dr. Vicente Maltez Montiel (*)
Una paciente nos consulta, refiriendo: “Por nerviosismo e insomnio tomo diario dos tabletas de bromazepam, desde hace un año. Los chequeos salen bien, pero todo se me olvida y ando como perdida, ¿será esa medicina?”.
Si se ha comprobado que usted tiene buena condición física, lo más probable es que está sufriendo los efectos crónicos de benzodiacepinas, al cual pertenece el bromazepam, por cierto, de las más adictivas.
Es normal tener un poco de ansiedad, pero cuando esta es severa se convierte en un problema de salud mental: ansiedad generalizada, pánico, fobia social, trastorno obsesivo-compulsivo y otros. En una persona ansiosa predominan la inquietud, el miedo, temblor, vigilancia continua e hiperexcitabilidad (como andar “acelerado”), insomnio, etc.
Usted no es la única afectada con esta problemática. Las benzodiacepinas son fármacos ampliamente prescritos o consumidos sin receta a personas con problemas emocionales, trastornos circulatorios, dolores de cabeza tensionales, dolores en el pecho y la espalda alta (dorso) y alteraciones digestivas, todos con el síntoma común de la ansiedad o angustia.
Los efectos secundarios derivados del consumo de estos medicamentos son el cansancio, la somnolencia y la torpeza, que coinciden con las quejas de nuestra paciente y aparecen después de tres meses de ingerirlas. Algunos pacientes tienen efectos negativos desde la primera dosis.
Afectan además habilidades psicomotoras por lo que debe cumplirse la recomendación de que estos pacientes no manejen vehículos, maquinarias peligrosas o ejerzan trabajos de riesgo: en alturas, profundidades, etc.
El efecto en la memoria de los pacientes es importante, en especial el hecho de que la persona pueda recordar experiencias personales y cuando se consumen asociadas con alcohol, se profundiza el deterioro cognitivo o capacidad de aprender o ejecutar lo aprendido.
La mayoría de las benzodiacepinas perjudican la memoria de quienes las consumen, siendo el más potente el lorazepam, en especial en ancianos. Por eso es que se insiste en que solo se ingieran bajo prescripción y seguimiento médico.
Situaciones de peligro que se han detectado son las llamadas “respuestas conductuales paradójicas”, es decir, reacciones contrarias a lo que se esperaba, como lo es la tranquilidad o sedación de la ansiedad (efecto ansiolítico).
Por ejemplo, un paciente que ingiere estos psicofármacos puede llorar de manera incontrolada, aumentar su nivel de agresión y hostilidad. Inclusive, sufrir reacciones agudas de conducta criminal, por ejemplo robar en tiendas. Cuando se asocia con el consumo de alcohol aparecen actos de violencia como agresiones.
Una situación que no puede perderse de vista es que pueden reducir el nivel de ansiedad o angustia en enfermos deprimidos y de este modo abrir la puerta a las ideas de autodestrucción o suicidas.
En los casos de consumos en dosis por encima de las establecidas, se han detectado convulsiones y estados de confusión como una expresión de abstinencia por la suspensión del fármaco.
Se hace necesario tener conciencia del peligro que significan los riesgos de la dependencia de estos preparados por abuso o elevadas dosis, en especial cuando se consumen asociadas a alcohol y derivados opiáceos.
No se acostumbra en nuestro medio explicarle a los pacientes y sus familiares los riesgos que se derivan del consumo de estas medicaciones: las reacciones negativas pueden aparecer con dosis establecidas, con mayor razón en caso de sobredosis, la asociación con otros tratamientos (interacciones farmacológicas) o peligrosas mezclas con alcohol o drogas.
El manejo de su caso debe orientarlo un médico internista a fin de superar la adicción a benzodiacepinas y controlar su ansiedad crónica, lo cual debe realizarse de forma simultánea.
Casos graves, asociados a poliadicciones químicas (alcohol, drogas ilegales, etc.) requieren hospitalización para destoxificación, evaluación y manejo de complicaciones asociadas como infecciones, desnutrición, traumatismos, etc.
La ansiedad puede comenzar a combatirse con un sedante natural no adictivo que contenga valeriana, tilo, melisa, pasiflora asociado a melatonina (Relhax plus), mientras se va disminuyendo progresivamente la dosis de benzodiacepina. No conviene suspender el sedante químico de golpe.
Al mismo tiempo se enfatiza que el paciente adopte un estilo de vida saludable: dieta baja de grasas, sal y azúcar, eliminar estimulantes de todo tipo como café, té, tabaco, alcohol, gaseosas negras, chocolates y drogas ilegales.
Practicar ejercicio físico regular y el yoga, masajes relajantes. Es muy probable que se requiera psicoterapia por un buen psicólogo clínico con entrenamiento en terapias antiestrés.
Contribuyen a desintoxicar al paciente y a disminuirle estrés psico-somático, vitaminas, ginkgo biloba, ginseng, omega 3 y magnesio.
El Relhax Plus se ha convertido en una excelente alternativa de manejo de esta peligrosa adicción, en el estrés y ansiedad crónicos, así como en los trastornos del sueño. A su eficacia se unen bajo costo, no ser adictivo y su disponibilidad en todas las farmacias del país.
(*) Especialista en Medicina Interna
Calle principal de Altamira # 437, Managua
Teléfonos 2278 0830, 22670251
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