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Dengue amenaza en la frontera con Costa Rica

Mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.

* En esta época seca se ha incrementado un 300% y la zona mayormente afectada es en Guanacaste y Puntarenas, el primero fronterizo con Nicaragua y el otro cercano

Guanacaste, una antigua región perteneciente a Nicaragua y que ahora colinda con nuestro país en la frontera sur, es junto a Puntarenas la región de Costa Rica más afectada por el dengue, que este año, pese a la temporada seca, se ha incrementado en 300% en la nación vecina.

Se habla de un fallecido por dengue hemorrágico y de 19 pacientes afectados actualmente por dicha enfermedad que tiene etiqueta de mortal para muchos de los picados por mosquitos de las variedades Aedes aegypti y Aedes albopictus.

Esas zonas costeras concentran el 52% de todos los enfermos de este año: 1.394 afectados en la Región del Pacífico Central y 1.097 en la Región Chorotega, según los datos más recientes de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

En Nicaragua, un país afectado seriamente por el dengue o “quebradora”, las autoridades no han brindado datos sobre la actual incidencia de este mal, aunque deberían estar en alerta por lo que ocurre en Costa Rica.

Según medios de prensa ticos, Puntarenas y Guanacaste también registran el mayor aumento de la enfermedad en el vecino país. En la Región del Pacífico Central, los casos aumentaron un 811% en relación con los tres primeros meses del 2012, y en la Chorotega (colindante con Nicaragua) el aumento fue del 636%.

Lo que más preocupa a las autoridades de salud es que esas cifras son las más altas registradas en la última década.

“Esta es la tercera tasa de contagio más alta de los últimos 10 años. Tenemos 14 casos por cada 10.000 habitantes, cuando normalmente son cuatro por 10.000”, explicó Catalina Ramírez, coordinadora de Enfermedades Emergentes y Reemergentes de la CCSS.

El perfil promedio de los pacientes es el de integrantes de la población económicamente activa, con edades entre los 30 y 45 años. Los casos más graves se dan en mayores de 60 años, pues llevan más tiempo expuestos al virus y corren mayor riesgo de una segunda infección.

Posibles razones. ¿Por qué se da el aumento? ¿Por qué es mayor en estas zonas? Los epidemiólogos insisten en que no hay una sola causa que, por sí sola, sea responsable de este comportamiento.

Ramírez identifica varios factores que podrían contribuir a esto, como personas que ya tuvieron una infección y se exponen a otra de mayor gravedad, el descontrol climático y la falta de agua.

La especialista considera que la falta de costumbre y cultura de la gente de erradicar criaderos es determinante en esta situación.

“He visitado personas que, días después de salir del hospital, tienen larvas del mosquito en los depósitos de agua de sus casas. El dengue puede prevenirse si tomamos medidas”, advirtió.

Mientras que los síntomas de un primer contagio son fiebre y dolor intenso en articulaciones y músculos, una infección más seria puede presentar diarrea, vómito, náuseas y sangrados en la nariz y encías.

En el dengue grave se puede desarrollar meningitis, miocarditis (inflamación del músculo cardiaco) y encefalitis (inflamación del encéfalo, en el cerebro).

En Nicaragua, al igual que en Costa Rica, hay muchos miles de personas que han sufrido infección por uno o más de los cuatro virus del dengue que circulan en la región, por lo están más propensas a adquirir la peligrosa variedad hemorrágica.

El Aedes aegypti en condiciones naturales sobrevive en promedio de 15 a 50 días, alimentándose aproximadamente cada tres días. La variación de temperatura y humedad, así como la latitud pueden hacer variar estos rangos del ciclo de vida de las cepas de mosquitos.

Dichas condicionantes también influyen en su reposo, suele encontrarse cerca de las habitaciones humanas o en el peridomicilio, posado en lugares oscuros y protegidos, relativamente cerca del suelo.

Se ha medido la distancia del desplazamiento de vuelo de los mosquitos entre las casas; la hembra de Aedes aegypti puede volar en un radio promedio de 40 a 60 metros y por alguna razón, los machos se desplazan hasta más de los 80 metros.

El viento ocasionalmente los desplaza más lejos y también pueden ser trasladados en vehículos terrestres (ferrocarril, ómnibus, llantas usadas), marítimos o aéreos a mayores distancias.

Larva de Aedes

El desplazamiento de Aedes albopictus es mayor que el de Aedes aegypti, con un promedio de 200 metros alrededor de sus criaderos, aunque puede encontrarse a distancias mayores a los 200 metros de las casas de donde obtiene su alimentación. Regularmente se alimenta una sola vez entre cada ciclo gonotrófico. El lapso de ovipostura es de tres a seis días.

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