No pescaban en aguas colombianas
* Capitán de barco detenido asegura que realizaba reparaciones a la nave en aguas de Jamaica
El capitán Martínez, de la nave nicaragüense apresada en el mar Caribe por la Armada de Colombia, aseguró en entrevista a Caracol Radio que no se encontraban en el mar de ese país sino en el de Jamaica, hasta donde habían arribado buscando una zona menos profunda donde anclar para hacerle algunas reparaciones a su embarcación.
Consultado sobre la presunta suciedad del barco y los marineros enfermos, desmintió tal especie y aseguró que solo andaban unos tres enfermos, uno con diarrea, otro con gripe y uno más con la presión alta, y él supone que este último enfermó debido al problema con las fragatas de guerra colombianas.
“Nunca habíamos tenido problemas de ningún tipo”, dijo en forma calmada Martínez, quien aseguró que llevaban caracales pala, en veda en Colombia, debido a que unos días antes estuvo pescando en aguas nicaragüenses, donde dicha especie no tiene prohibiciones.
Sólo llevaba 180 libras
Igualmente refutó a la armada de Colombia en el sentido de que llevaba las bodegas llenas, ya que apenas habían cogido unas 180 libras de caracoles. En relación a la cantidad de tripulantes dijo que eran muchos debido a que hay poco empleo en el país, por lo que se acostumbra salir a faenar con muchos pescadores.
“Y no pasamos dos meses en el mar, lo más que estamos son 12 o 13 días y luego regresamos”, aseguró.
No le permiten llamadas
Sobre la forma en que fue capturado dijo que llegó un helicóptero militar cuyos tripulantes lo sobrevolaron y conminaron a abandonar las aguas donde se encontraba.
Asegura que realizaron las reparaciones que la nave ameritaba y que cuando ya se marchaban fueron alcanzados por una fragata de Colombia que los obligó a regresar, lo que hizo porque estaba claro de que no había cometido ningún delito.
El capitán Martínez se quejó debido a que los militares colombianos no le habían permitido hasta ayer ningún tipo de comunicación con su gente en Nicaragua, y se dieron cuenta de su captura debido a que avisó por radio a otro barco privado.
El barco fue incautado por las autoridades de la nación sudamericana y el capitán tendrá que responder en juicio por la presunta invasión a aguas territoriales de Colombia, país que continúa patrullando aguas jurisdiccionales nicaragüenses que le devolvió la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
