Ofensiva de Colombia en el mar Caribe
* “Hacen cama” a informe de abogados ingleses que recomendarán acciones para incumplir el fallo de la Corte Internacional de Justicia
A poco de que la firma de abogados ingleses contratados por el gobierno colombiano entregue su informe sobre lo que según ellos se puede hacer para burlar el fallo de La Haya, el gobierno de Juan Manuel Santos ha emprendido una serie de acciones en el mar Caribe que bien se pueden catalogar de otra ofensiva contra Nicaragua.
Un barco pesquero fue capturado presuntamente en aguas de Colombia, lo que niega el capitán de la embarcación nicaragüense, quien asegura que hacía reparaciones a su nave en aguas de Jamaica.
Las autoridades colombianas se encargaron de poner por el suelo a los pescadores pinoleros, llamándolos sucios y enfermos, y ahora salen supuestos pescadores colombianos diciendo que sus pares nicas «actúan como depredadores, ellos destruyen los caracolitos y las langosticas sin mirar el tamaño».
Según Caracol Radio, pescadores artesanales de San Andrés ven amenazado su trabajo por el paso de la frontera de barcos de gran tamaño de Nicaragua, que estarían entrando a las aguas donde ellos cumplen sus faenas diarias.
Estos trabajadores consideran que tras el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, los pescadores del vecino país se motivaron a pescar no sólo en las aguas otorgadas sino a pasar la frontera.
«Ellos están decididos a trabajar en las aguas donde trabajamos los pescadores artesanales colombianos, les dieron la mina y ahora quieren más, quieren hasta aguas de Cartagena», dijo indignado el pescador César Augusto Harvey.
«Ya perdimos todo, mis nietos no comerán pescado en San Andrés», señaló.
Además los nicaragüenses pescan buceando con balas de oxígeno, práctica prohibida en la mayoría de los países de la región por ser considerada como agresiva con el medio ambiente.
Los colombianos además consideran que los castigos de las autoridades locales a los nicaragüenses no son adecuados y no se pueden comparar con las fuertes sanciones que enfrenta un colombiano detenido en Nicaragua.
La Armada Colombiana asegura que los patrullajes son fuertes y los pescadores artesanales deben estar tranquilos.
Tres fragatas con radares y helicópteros fueron designadas para el cuidado de la línea de frontera. Al mismo tiempo un avión con equipos especiales para cuidar el mar realiza constantes recorridos por la zona.
