Más alergias y menos infecciones, menos desnutrición y más obesidad
* A estas conclusiones arribaron durante la conferencia final del Segundo Encuentro Latinoamericano de Temas selectos en Nutrición.
En los últimos diez años se incrementó en un 350 por ciento la incidencia de las alergias en niños menores de cinco años, lo cual estaría vinculado al exceso de ambientes estériles, el abuso de antibióticos y el aumento de nacimientos por cesárea.
Respecto de la nutrición, el abuso de aceites Omega 6, 9 y grasas trans causa mayor obesidad, sin que haya una nutrición adecuada.
A estas conclusiones arribaron durante la conferencia final del Segundo Encuentro Latinoamericano de Temas selectos en Nutrición que tuvo lugar en Mendoza, Argentina, y fue dictada por Jorge Higuera.
La conferencia tuvo por objetivo presentar la Transición Epidemiológica y Nutricional en Latinoamérica y plantear cuál es el rumbo tomado.
Durante su análisis, Higuera, que es profesor de los cursos de Nutrición pediátrica de la Federación Latinoamericana de Nutrición Parenteral y Enteral (FELANPE), puso el énfasis en la necesidad de «controlar la sobremedicación de antibióticos que destruyen la flora bacteriana capaz de hacer que el sistema inmunológico funcione adecuadamente».
A ello sumó la importancia de frenar el avance de las cesáreas por sobre los partos naturales.
«En todo Latinoamérica está aumentando esta práctica y lamentablemente el hecho de que los niños no atraviesen el canal de parto, no les permite madurar adecuadamente la flora bacteriana», afirmó Higuera.
Y también pidió reforzar la labor en consultorio para que suban los indicadores de lactancia materna exclusiva hasta los 4 o 6 meses.
«Se han hecho importantes esfuerzos, pero actualmente los indicadores se han detenido y tenemos que trabajar para que se incrementen, porque la lactancia materna colabora con el fortalecimiento del sistema inmune».
De la desnutrición a la obesidad sin nutrientes Respecto de la forma en que se alimenta la población infantil de Latinoamérica, Higuera advirtió sobre el progresivo aumento de la obesidad.
El especialista aseguró que comparado con otras regiones que están en vías de desarrollo estamos mejorando las tasas de desnutrición.
«La Organización Mundial de la Salud ha puesto retos para el 2015 y Latinoamérica va a cumplirlos, aunque hay importantes contrastes», detalló.
El promedio regional de desnutrición según el peso para la edad es del 7 por ciento, Argentina tiene el 2 por ciento y Guatemala el 25 por ciento», precisó Higuera.
Sin embargo, en cuanto a la obesidad en niños menores de 5 años, tanto nuestro país como toda Latinoamérica está incrementando sus cifras.
Y el problema no se queda en el exceso de peso, sino que va acompañado de anemia y la carencia de nutrientes fundamentales como el DHA y otros ácidos grasos que mejoran el neurodesarrollo y el sistema inmunológico infantil.
Al respecto el especialista explicó la importancia de empezar a trabajar «sobre la mujer embarazada, mejorando su nutrición para que sea más completa».
«El riesgo acumulado de obesidad y de enfermedades no transmisibles que tendrá una persona comienza desde las deficiencia nutricionales que tuvo en el vientre de su madre», añadió.
Por ello es «fundamental prestar atención a las mujeres embarazadas, enriquecer su dieta con hierro y DHA y luego al bebé ya que la reserva de hierro natural finaliza a los 4 meses de vida.»
«La anemia infantil provoca problemas de salud pública a corto y largo plazo sobre el niño, el adolescente y el adulto.
Esto da mayor predisposición a las infecciones, al neurodesarrollo deficiente y otras consecuencias muy dañinas para nuestra infancia», afirmó Higuera.
Finalmente, el especialista alertó sobre la carencia de ácidos grasos omega 3 en la alimentación de los niños de Latinoamérica.
En este sentido, el doctor Higuera mostró los datos de la Argentina, como uno de los países que menos ácidos grasos, a través del pescado, consume.
«Más del 66 por ciento de los argentinos lo ingieren menos de una vez a la semana. La recomendación es consumir pescados azules o de aguas frías, entre 2 y 3 veces semanales. El salmón y el atún son las mejores alternativas», concluyó.
Fuente: El Tribuno.