Parlacen pide eliminar juguetes bélicos
* Deberían también preocuparse por el creciente armamentismo en una región plagada de hambre, miseria y desigualdad
El Parlamento Centroamericano (Parlacen) recomendó a los países del Sistema de Integración Centroamericana (Sica): Belice, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Panamá y Costa Rica, la implantación de estrategias concretas para la eliminación de juguetes bélicos.
En una nota de prensa difundida este lunes en Managua, el Parlacen dijo que debe reducirse la fabricación, distribución y uso medios de entretenimiento de tipo bélico que fomentan la violencia entre las personas, según divulgó la agencia Xinhua.
«Esto incluye la manifiesta prohibición de juguetes que sean réplicas de armas como pistolas y rifles, por el efecto nocivo de los mismos en la formación de la niñez y adolescencia, para evitar su utilización en actividades criminales», indicó el Parlacen en un comunicado.
El organismo regional consideró necesario aplicar estrategias que promuevan la fabricación, distribución y uso de juguetes y medios de entretenimiento para la paz y que éstos sean constructivos y desarrollen la creatividad de la niñez.
Agregó que la iniciativa del Parlacen pretende contribuir a la construcción de la paz en la región, al aportar recomendaciones concretas para la protección de derechos humanos en general y de la niñez en particular, en los países del Sica, y observadores.
Según la diputada nicaragüense Aída Blanco, el Parlacen desarrolló una sesión especial en diversas escuelas de Guatemala, con niños y niñas, donde presentó un proyecto sobre la eliminación de los juguetes bélicos.
La iniciativa no es nueva, pues ya en 2010 Venezuela había prohibido mediante ley la venta de juguetes de guerra, lo que incluía videojuegos que incitan a la violencia. Un año antes la nación bolivariana había ensayado con la venta de “juguetes socialistas” provenientes de China continental.
Panamá también intentó una legislación similar pero hubo fuerte resistencia. El Parlacen debería también preocuparse por el creciente armamentismo en la región en países donde la pobreza, el hambre y la desigualdad son el mejor aliciente para buscar un arma y sobrevivir.