Chupetes protegen a bebés de muerte súbita
Estudios anteriores ya habían sugerido que los lactantes que los usan tienen menos riesgo de padecer el síndrome, pero hasta ahora no se conocía con certeza la razón.
En 2005, la Revista «British Medical Journal» publicó un estudio que afirmaba que el uso de los chupetes podía reducir la muerte súbita infantil. En esa oportunidad, el director de la investigación, De-Kun Li, sostuvo que los bebés que usaban uno, tenían un 90% menos de posibilidades de padecer el síndrome en comparación con aquellos que no lo usaban.
Sin embargo, dicho estudio no entregó detalles de por qué los chupetes eran útiles a la hora de prevenir la también conocida muerte en la cuna o muerte blanca, que la Academia Americana de Pediatría (AAP) describe como «una de las causas asociadas a la muerte infantil que no tiene explicación».
No obstante, los científicos continuaron con sus investigaciones y, al parecer, hallaron la razón, la cual fue dada a conocer en la última reunión anual de Sociedades Académicas Pediátricas que tuvo lugar en Estados Unidos.
«Desde 2005 ha habido una serie de estudios de casos controlados y todos ellos han demostrado que los chupetes tienen un efecto protector, incluso cuando éstos se han caído después de 15 minutos de que los bebés se han dormido», afirmó Rosemary Horne, profesora del Monash Institute of Medical Research de Australia.
Según explicó la académica, el síndrome de muerte súbita infantil se ha relacionado con la dificultad que tiene el sistema cardíaco de los bebés de ajustarse adecuadamente a los cambios en la frecuencia del corazón y en la presión arterial; y también a la incapacidad de despertarse cuando su respiración se detiene o si experimentan una repentina caída en su presión arterial.
Ante esta realidad, la ayuda que entregan los chupetes iría por dos lados: por uno, mejorarían la capacidad de los lactantes para despertarse y, por el otro, aumentarían el control cardíaco.
Pero, ¿cómo se pudo llegar a estas conclusiones? De acuerdo a lo informado por el portal australiano ABC Science, 37 bebés fueron monitoreados por los científicos durante sus horas de sueño diurnas. Los lactantes fueron divididos en grupos según su edad (de dos a cuatro semanas; de dos a tres meses; y de cinco a seis meses), y si utilizaban o no chupetes. Asimismo, durante el tiempo que duró la investigación se les midió su presión arterial y las variaciones en su ritmo cardíaco.
Con los datos obtenidos, los científicos determinaron que en el caso de los bebés que usaban chupete, el acto de succionar aumentaba las variaciones de su ritmo cardíaco, lo cual es una forma de medir cómo el sistema cardiovascular lo ajusta en respuesta a los cambios que experimenta la presión arterial. Este fenómeno se dio en todos los grupos etarios.
Sin embargo, cuando los bebés que usaban chupete eran comparados con los que no lo hacían durante los períodos en que no estaban succionando, las diferencias en las variaciones del ritmo cardíaco sólo fueron evidentes en los niños de dos a cuatro semanas de edad.
También en ese grupo, los bebés que usaban chupete tenían mayores variaciones en el ritmo cardíaco que los que no lo hacían, incluso cuando los bebés no estaban succionando.
A juicio de Horne, los resultados indican que los chupetes pueden mejorar el control cardíaco en los recién nacidos, lo que también puede servir como un mecanismo protector para la muerte súbita infantil. No obstante, la académica admitió que con esta investigación no todo está resuelto.
«No creo que la variabilidad del ritmo cardíaco sea toda la historia», dijo. «El mayor período de riesgo para el síndrome de muerte súbita infantil es entre los dos y tres meses. Si (un chupete) va a ser protector, pensamos que el efecto será más marcado a esa edad», sostuvo.