No cede histeria en Colombia contra el fallo de La Haya
* Nos acusan de saquear la reserva Sea Flower y desde ya ven derrames de los barcos del canal interoceánico y por los pozos petroleros
Es increíble lo que está inventando Colombia a fin de buscar justificaciones para desobedecer el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ. Lo último lo publicó el diario El Colombiano, que asegura que la captura de langosta de Nicaragua creció en un 200% desde que La Haya le devolvió 75 mil kilómetros de mar Caribe.
No citan fuentes de tal información, pero aseguran –que es lo que les interesa- que los pescadores de nuestro país están incursionando en las aguas “que según la CIJ ahora son parte de su territorio, pescan la langosta y otras especies que Colombia protegió”.
Según el rotativo, lo anterior generó una especie de «desobediencia civil» por parte de los pescadores colombianos que consideran que si los nicaragüenses no guardan las normas ellos tampoco deben hacerlo. Con lo que el trabajo de educación ambiental que Coralina ha realizado durante 17 años, está en peligro.
Autorizan saqueo en nuestras aguas
Lo único que queda claro con la información, es que las autoridades marítimas colombianas han autorizado a sus pescadores la pesca indiscriminada en las aguas que la CIJ le regresó a Nicaragua, lo que sin dudas constituye un delito y una invasión a nuestro territorio.
La advertencia la hizo el director de esa corporación ambiental, Durcey Alison Stephens Lever, durante el foro sobre las Implicaciones Ambientales del Fallo de La Haya realizado el viernes por la Corporación Ambiental Universitaria, adscrita a la Universidad de Antioquia.
Según Stephens, la reglamentación de Colombia frente a la pesca en la reserva Sea Flower es estricta: se prohíbe el uso de equipos de buceo para pescar con arpón, el de redes y trasmallos y se controla el número de pasajeros en cada embarcación. En materia de conservación se prohíbe la pesca de tiburones, hay restricciones en la de tortuga y se tienen controles frente a la langosta y el caracol pala.
“Miedo” al canal y a pozos petroleros
A esto se suma el riesgo que representaría la apertura del canal interoceánico que planea Nicaragua, por posibles derrames de combustible, y la preocupación por la posible explotación petrolera que planea ese país en el área que fue protegida.
Carlos Alberto Zárate, director de la Corporación Ambiental Universitaria, insistió en que los habitantes de la parte continental de Colombia no hemos entendido la riqueza ambiental que está en peligro en San Andrés.
Lo más grave, es que ese daño ambiental puede darse en otras regiones del país como el parque natural de Los Katíos, que está entre Antioquia y Chocó y Malpelo, declarados patrimonio de la humanidad.
«No podemos seguir de espaldas al mar y en el caso de Antioquia, que tenemos la costa más grande del Caribe después de La Guajira. Tener estos debates ayudan a sensibilizar a la población».