La fe y el optimismo conquistarán todo viento errático…
Entre el dolor y el placer existe una línea muy fina; el sobrellevarla exitosamente es un arte. Algunos le llaman madurez, otros le dicen crecer.
Cosas maravillosas pasan detrás del escenario, en lo más profundo del subconsciente del ser. Algunos le llaman sanación, otros le dicen la luz.
Alumbrando la habitación oscura del alma; solo entonces los pasos necesarios podrán llevarse a cabo. Algunos le llaman iluminación, otros le dicen conocimiento.
Requiere un verdadero esfuerzo construir un futuro poco semejante al pasado; furioso y rápido es el camino al cambio y determinación. Algunos le llaman conciencia, otros le dicen fortaleza.
Evaluando y considerando el entorno; la vida se vuelve caótica mientras las cosas toman forma. Algunos le llaman enfoque, otros le dicen perspectiva.
Las oportunidades siempre están latentes desde el momento del nacimiento hasta la hora de la transición; es el proceso de un nuevo amanecer. Algunos le llaman ímpetus, otros le dicen anhelo.
Algunos le llaman, otros le dicen, mas la fe y el optimismo conquistarán todo viento errático…
Este escrito es propiedad y derechos reservados de su autora, Diana Benavides.
