De prostituta a Primera Dama de la República
* La apasionante historia de la costarricense Doña Beatriz Zamora López, esposa de Don Ricardo Jiménez, prócer del país vecino
Ronald Castro Fernández
Doña Beatriz Zamora López nació en la Villa de Pacaca (Ciudad Colón) en 1871, muy joven se trasladó junto con su hermana a servir en labores domésticas a una residencia de clase alta de la capital.
Deslumbradas por el lujo al que no podían acceder fueron rápidamente seducidas por el siempre lucrativo negocio de ofrecer su cuerpo a los hombres provenientes de los estratos más elevados de la sociedad costarricense.
Ejerciendo este oficio conoció al único hombre que ha ocupado la presidencia de los tres poderes de la República naciendo una relación de hecho que se mantuvo por años.
Durante los años junto a Don Ricardo Jiménez, Doña Beatriz Zamora López aprendió francés, inglés y toda la cultura que su brillante inteligencia cultivó. Doña Beatriz enfrentó y soportó con suma dignidad el hiriente sarcasmo, sorna y frialdad con que fue tratada por la sociedad.
Después de muchos años de convivencia e invisibilidad oficial, la pareja decidió casarse por la iglesia en ceremonia presidida por el Nuncio Apostólico el 21 de diciembre de 1928.
El 8 de mayo de 1932, Don Ricardo Jiménez asumió por tercera vez la Presidencia de la República convirtiéndose Doña Beatriz en Primera Dama de Costa Rica.
Su labor fue solitaria y breve, junto con unas pocas amigas y las Hermanas Mercedarias llevó a cabo una importante labor para mejorar la condición de los reos del presidio de la Isla de San Lucas y varias obras de caridad.
Desgraciamente, a los cuatro meses de haber iniciado la administración, Doña Beatriz empezó a sentir variedad de malestares físicos que la hicieron viajar a Estados Unidos donde especialistas la desahuciaron debido al avanzado estado del cáncer intestinal que padecía.
Doña Beatriz Zamora López murió el 6 de febrero de 1933, sepultada al alba del día siguiente con la única presencia de su pareja y un reducido número de allegados.
Fuente: Tribu Global.
