Ortega invita a árabes a invertir en el canal interoceánico
Arabia Saudita y Kuwait fueron invitados el miércoles por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, a participar en el proyecto del canal interoceánico a cuya cabeza aparece una empresa de China continental
El gobierno de Nicaragua busca desesperadamente inversores para el proyecto cuyo costo es de 40 mil millones de dólares, si es que los chinos no le suben de última hora a como hicieron con el satélite de comunicaciones, que pasó de un plumazo de 300 a 346 millones de dólares.
El programa contempla la construcción de un oleoducto, un ferrocarril destinado a unir el Caribe con el Pacífico, varias estaciones portuarias y aeropuertos, según nota de Prensa Latina.
Ortega recordó a los árabes los nexos que los unen en el Movimiento de Países No Alineados, y recordó que en 1979 participó con una delegación de Arabia Saudita en un encuentro de ese bloque en La Habana, Cuba.
Solicitó al nuevo embajador de esa nación en Managua, Hussein Mohammad Amdbdulfatah Alassiri, transmitirle al rey Abdulá bin Abdulaziz al-Saud, que este miércoles presentó en la Asamblea Nacional dos propuestas de leyes para que se pueda concretar ese plan.
Ambas iniciativas son la Ley especial para el desarrollo de infraestructura y transporte nicaragüense atingente al canal, zonas de libre comercio e infraestructura asociadas y la de concesión de los servicios de inspección no inclusiva a los puestos de controles y fronteras para la seguridad nacional.
«Arabia Saudita estoy seguro que va a estar interesada en este proyecto. Tiene los recursos, la fuerza para poder participar», afirmó, al recibir las cartas del representante diplomático, en una ceremonia en la capitalina Casa de los Pueblos.
De modo similar invitó a Kuwait, a través de su nuevo embajador Sameeh Essa Johar, por cuanto posee potencial para invertir en el canal interoceánico, a juicio del mandatario nicaragüense.
Ortega recordó que a finales de la década de 1980 tuvo la oportunidad de visitar ese país, llevado por la voluntad de su administración de estrechar relaciones con los países del Golfo Pérsico.
Kuwait tiene un territorio y una población más pequeña que la de Nicaragua, «pero es un pueblo trabajador, un pueblo luchador y que ha sabido potenciar las riquezas que Dios le dio», subrayó.
