Explosión de niñas madres: ¿Por qué?
* Quienes insisten en la abstinencia sexual de los jóvenes naufragarán siempre, ya que es reconocido que la vida sexual de los adolescentes suele ser muy activa con parejas sucesivas o simultáneas.
Dr. Vicente Maltez Montiel (*)
La “explosión” de madres adolescentes que ha llevado a nuestro país a un primer lugar en América Latina y el Caribe, con 148 embarazos por cada 1000 madres, es el “pico del iceberg” de una problemática compleja que afecta la salud sexual y reproductiva de los jóvenes en particular, y del pueblo en general.
La falta de una política de educación sexual a nivel nacional (como parte integrante de la deficiente educación nacional) favorecida por el doble rol negativo de sectores religiosos al respecto, bloqueando la educación sexual en las escuelas o guardando silencio, al tiempo que condenan el desarrollo de una sexualidad libre de prejuicios, responsable y placentera.
Recientemente el ex ministro de Educación, doctor Humberto Belli, escribía que la escuela no prepara para la vida y que los medios de comunicación están cargados de mensajes eróticos, formando otra arista del problema.
Diversas encuestas han confirmado que nuestros jóvenes inician de forma temprana sus relaciones sexuales, a los 14-16 años, a la cual ingresan ignorantes de educación sexual, solamente impulsados por el poderoso influjo hormonal y cargados de prejuicios de todo tipo.
La educación sexual de las y los jóvenes debe permitirles asumir sus expresiones sexuales, que difícilmente podremos detener apelando a la abstinencia, el “mono” del pecado u otros tipos de condicionamientos, sin el riesgo de un embarazo no deseado.
Quienes insisten en la abstinencia sexual de los jóvenes naufragarán siempre, ya que es reconocido que la vida sexual de los adolescentes suele ser muy activa con parejas sucesivas o simultáneas.
Los ataques al condón o anticonceptivos son injustificados, para mencionar un ejemplo dramático: ¿Qué es preferible… que un joven aprenda a usar bien el condón o un embarazo o un Sida?
La información sexual que debe estar en la mente de la juventud necesariamente debe incluir:
1. Siempre que se tengan relaciones sexuales existe la probabilidad de un embarazo.
2. Hacer el amor equivale a hacer un hijo.
3. Es equivocado pensar que por ser la primera vez, no hay posibilidad de embarazo.
4. Aún sin penetración vaginal puede surgir un embarazo: es el caso del coito perineal también conocido como “brocha” (petting profundo) que consiste en eyacular en la vulva, los espermatozoides pueden penetrar en la vagina y llegar a las trompas produciendo un nuevo ser.
5. Los anticonceptivos “caseros“ no son eficaces para evitar embarazos, es el caso de aplicarse limón, duchas vaginales o “brincar para que no suba el esperma”.
Consecuencias del embarazo en las jóvenes
En nuestras familias, y mientras más estables sean mejor, debe conversarse con naturalidad sobre estos temas. Reforzar el sentido de responsabilidad y respeto ante sí mismo y los demás y favorecer, en especial en las jovencitas un modelo de conducta asertiva, que las aleja de la manipulación y el chantaje. Conducta asertiva es saber decir y hacer lo correcto según sus verdaderas necesidades, saber decir, no, las veces que sea necesario.
Son las jovencitas las que resultan más afectadas por las consecuencias negativas de un embarazo no planificado o no deseado: pérdida del estudio y de las oportunidades de crecimiento académico y personal, es común la falta de responsabilidad económica del padre y el hijo o hija será criado en condiciones socio-económicas precarias.
Todo este entorno conduce, en la mayor parte de los casos, al fracaso en varios sentidos: escolar, de la relación de pareja y puede favorecer la drogadicción, el alcoholismo, vagancia y prostitución de la madre.
Un segundo aspecto que hay que destacar entre las problemáticas derivadas de la sexualidad adolescente, lo constituyen las infecciones de trasmisión sexual (ITS) cuya prevención obligada es a través del adecuado uso del preservativo o condón de látex.
Recordemos que prejuicios y creencias falsas dificultan el acceso a los preservativos, por ejemplo que usarlos reduce el placer, que les da vergüenza solicitarlos en una farmacia o que no tienen dinero para comprarlos, que un miembro de la pareja no los acepta, en especial varones, que son inmorales, etc. Nada de esto es cierto.
Y por último, quiero referirme al “mal de amor” o síndrome de Limerance, que se ha descrito como el cese brusco de una relación amorosa entre adolescentes, y es un tipo de depresión de origen sentimental que puede conducir a un suicidio en personalidades inestables.
Él o la joven experimentan la sensación de una pérdida muy importante, disminución de su autoestima y un fuerte impacto “que piensan les va a cambiar la vida para siempre”.
Debe sospecharse por parte de los padres y tutores en los casos de baja en el rendimiento académico, en especial en buenos alumnos y cuando hay alteraciones somáticas o corporales como aumento o pérdida de peso, problemas para dormir, dolores de algún tipo como cefaleas o pérdida de la vitalidad y energía habitual. Irritabilidad y alejamiento de sus distracciones o afectos habituales.
El tema de la sexualidad en los adolescentes y sus consecuencias es amplio, polémico y muy sensible. La llamada epidemia de embarazos adolescentes ha originado uno de cada tres niños o niñas que nacen en los hospitales. En nuestro país debemos luchar por cambiar este preocupante panorama que tiene implicaciones de un auténtico problema de salud pública y médico-social, porque compartimos lo que dijo José Martí: “Los niños vienen al mundo para ser felices”.
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