Colombia ajusta planes de guerra contra Nicaragua
* Nuestro país fue el tema principal de los militares de nación sudamericana durante el Día del Ejército Nacional en medio de la actualización de las “hipótesis” bélicas
El anuncio del Ejército de Nicaragua de que comprará unas ocho naves artilladas, algunas con misiles, para garantizar la soberanía en el inmenso trozo de mar que La Haya nos regresó en el mar Caribe, provocó que nuestro país fuera tema de los militares de Colombia, mismos que de inmediato empezaron a ajustar sus planes de guerra.
El 7 de agosto pasado, los milicos colombianos celebraron el Día del Ejército Nacional, y Nicaragua fue el tema entre bastidores, según el periodista Nelson Freddy Padilla.
Un alto oficial colombiano le dijo a El Espectador que, no sólo por el anuncio de Avilés, sino por los previsibles efectos de haber perdido 75.000 kilómetros cuadrados de océano, “se revisó el esquema de seguridad nacional en esa zona y, dentro de esos procedimientos rutinarios, se están actualizando las llamadas hipótesis de guerra”.
Nicaragua su “prioridad”
Se refirió a que en las ecuaciones de conflicto de Colombia, Nicaragua puede pasar a ocupar el primer lugar internacional (X2), desplazando a Venezuela a X3, teniendo en cuenta que el conflicto interno con la guerrilla es X1. “No estamos en un escenario de confrontación inminente con ese país centroamericano, pero sí se convierte en una prioridad en lo que llamamos los cajones de arena, que no son más que la preparación de nuestras tropas para lo peor esperando lo mejor”.
Dentro de ese juego disuasivo en el que entraron las relaciones de los dos países, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, advirtió el jueves: “Colombia es muy respetuosa de la soberanía de los demás países que adquieren toda clase de equipos ofensivos, pero que quede claro: que a nadie se le ocurra meterse en el territorio colombiano, que a nadie se le ocurra violar la soberanía colombiana. Muy francamente me parece que ese es el mensaje que cualquiera que esté interesado debe conocer”.
A esto se sumó el intercambio de mensajes entre las cancillerías por la presunta autorización de exploraciones petrolíferas en las aguas en cuestión. El comandante de la Armada Nacional colombiana, almirante Roberto García Márquez, dijo que cada país tiene autonomía para reforzar sus sistemas de defensa y que a su fuerza sólo le compete mantener presencia constante “con actitud pasiva, como ha sido nuestra costumbre”.
War games…
Cuando se habla de cajones de arena los comandantes se refieren a los sistemas de entrenamiento que se adelantan a diario en los centros operativos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada, a partir de lineamientos estudiados en la Escuela Superior de Guerra y los cursos de seguridad nacional.
Ya no son cajones físicos que recrean la geografía de “fronteras calientes”, sino aulas digitales equipadas con la última tecnología 3D en las que los altos oficiales entrenan “sobre las olas” para una hipotética guerra con Nicaragua, como lo hicieron antes con Venezuela por el incidente de la corbeta Caldas en 1987 o durante el tensionante mandato de Hugo Chávez, quien admitió que en desarrollo de esos “juegos de guerra” él participó como uno de los paracaidistas que debían invadir Colombia por La Guajira.
El coronel propuso quemar simbólicamente en el Puente de Boyacá todos esos planes bélicos, pero lo que ha ocurrido es que tanto Venezuela como Colombia los han sofisticado, y Nicaragua no quiere quedarse atrás.
Atentos a Rusia
Managua creó un centro de entrenamiento provisto de clases computarizadas que lleva el nombre del famoso mariscal de la antigua URSS, Gueorgui Zhúkov, y pretende ayudar a los militares nicaragüenses a “dominar el complejo material de guerra”, según informó La Voz de Rusia. Lo confirmó el general Avilés: “Hemos visitado diferentes astilleros donde se fabrican medios navales, incluida la Federación de Rusia, para conocer el tipo de medios que necesitamos”.
Cuatro navíos de US$45 millones, con cañones de 76 milímetros y cañones con misiles teledirigidos serían las primeras adquisiciones. Avilés fue contundente y sus palabras llegaron a las salas de comando en Bogotá: “Hay una necesidad real de adquirir material bélico para custodiar esos nuevos y reivindicados mares. Se requiere de nuevos medios navales para asegurar la soberanía de Nicaragua en estas aguas”. Eso implica la consolidación de una Academia Naval de formación de tripulaciones para embarcaciones de gran calado con fuerza aerotransportada.
El ministro de Relaciones Exteriores de ese país, Samuel Santos, dijo esta semana que esos anuncios son legítimos, porque “el gobierno de Nicaragua ve que Colombia continúa en su histórica actitud de tratar de impedir el ejercicio de la soberanía en los espacios marinos nicaragüenses en el mar Caribe, constituyendo ello un claro desacato a la sentencia de la Corte Internacional de Justicia”.
Salas de simulación de guerra
En el Ministerio de Defensa de Colombia las salas de simulación de hipótesis de guerra asimétrica permiten configurar tantas situaciones de conflicto como se imaginen.
Durante el gobierno de Álvaro Uribe se invirtieron millones de dólares en aulas y juegos en los que un oficial puede subirse a una corbeta o a un tanque Cascabel o Urutú y operarlos en una frontera digital bajo condiciones geográficas, climáticas y de combate normales o extremas, plataformas surgidas del Sistema Digital de Instrucción de las Fuerzas Militares (SDI) y del hardware y software de última generación del Centro de Simulación y Análisis de Crisis de la Escuela Superior de Guerra, donde se forman los generales responsables de la defensa nacional enfrentándose en cursos de estado mayor a conflictos terrestres, aéreos, marítimos y fluviales.
“Dependiendo de contingencias como la de Nicaragua, cada promoción actualiza la “estrategia integral contra las amenazas a la estabilidad del país”.