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Colombia desconoce fallo de La Haya

Juan Manuel Santos puso a su país al margen de la ley.

* Santos actúa como matón internacional y pese a someterse a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia, ahora decide por “sus cañoneras” que la decisión de los jueces “no es aplicable”

Tal y como se venía previendo, el gobierno de Colombia presidido por Juan Manuel Santos decidió por la vía de hecho y pasando por sobre las leyes de los países civilizados, desconocer el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que devolvió a Nicaragua más de 90 mil kilómetros cuadrados en el mar Caribe.

Santos, apoyado por los medios de comunicación de su país, elaboró una estrategia que en todo momento fue evidente al quedarse sin argumentos jurídicos para impugnar el fallo de La Haya, por lo que escogió el camino de la delincuencia, llenando de ignominia a su país.

Lo que dijo este lunes en una alocución presidencial, no fue nada nuevo, es lo que venían diciendo los senadores colombianos que habían decidido ponerse junto al mandatario al margen de la ley: que el fallo de la Corte Internacional de Justicia “no es aplicable”.

Sí lo sería si hubiera sido contrario a Nicaragua, que es lo que esperaba el gobierno de Colombia al someterse por voluntad propia bajo la jurisdicción de La Haya. Fue algo así como el delincuente que acepta ir a juicio siempre que el juez falle a su favor.

Santos anunció cuatro frentes de acción con el propósito de “detener el expansionismo de Nicaragua en el Caribe”, otro de los “argumentos” halado de los cabellos, con la intención de hacer creer que nuestro país es un peligro para Colombia y todos sus vecinos, pese a que el ejército de Colombia tiene a 240 mil efectivos sobre las armas y en nuestro país hay apenas unos 8 mil.

También desenmascaró la traición de Costa Rica, respecto a la que dijo: “Junto con otros países vecinos de Nicaragua suscribiremos una Carta de Protesta que entregaré personalmente al Secretario de Naciones Unidas”.

La alocución la inició el mandatario señalando que “todos los habitantes de nuestro país seguimos indignados por el fallo de la Corte Internacional de Justicia”, algo así como que solo un fallo favorable los hubiera hecho feliz y el resto del mundo, que se vaya al infierno.

Santos dijo que una de las primeras acciones tras el fallo de La Haya fue diseñar y poner en marcha “un ambicioso plan de inversiones en beneficio de los sanandresanos, con programas en materia de salud, de educación, de vivienda, de tecnología, de infraestructura, de energía, y fortalecimos la protección y el apoyo a la comunidad pesquera”.

Santos dijo que “el objetivo es hacer del Archipiélago una región sostenible que brinde oportunidades de desarrollo a su población”.

“También denunciamos el Pacto de Bogotá, es decir, nos retiramos de este tratado que reconoce la jurisdicción de la Corte de La Haya” agregó.

«No es aplicable y no será aplicable» hasta que no se celebre un tratado que respete los derechos de los colombianos en la zona, señaló el presidente colombiano, poniendo condiciones de matón internacional que exige se haga lo que él quiere.

«El archipiélago de San Andrés y Providencia es y seguirá siendo un archipiélago completo e integrado con una presencia activa del Estado colombiano», dijo Santos quien aseguró que defenderá «hasta las últimas consecuencias» los derechos de Colombia en la zona.

El presidente dijo además que no tolerará «las ambiciones expansionistas de Nicaragua», como si nuestro país hubiera decidido tomarse por la fuerza las aguas que La Haya nos regresó y que pese a la actitud delincuencial de Colombia, seguirán siendo nuestras.

No obstante, aclaró que buscará, ante todo, los mecanismos jurídicos y diplomáticos para rechazar el fallo y como sabe que no existe ninguno, esto lo dijo para ganar tiempo ante la comunidad internacional y dar a creer que sigue bajo el cobijo de las leyes internacionales que en este caso ha utilizado como papel sanitario.

La estrategia de Colombia

“En primer lugar –y después de analizar los estudios y conceptos jurídicos–, me ratifico en lo que dije la misma tarde en que se produjo el fallo. A mí me eligieron para defender y hacer cumplir la Constitución de Colombia. Ese fue mi juramento al que no puedo ni voy a faltar.

“El artículo 101 de nuestra Carta dice que «los límites señalados en la forma prevista por esta Constitución sólo podrán modificarse en virtud de tratados aprobados por el Congreso, debidamente ratificados por el Presidente de la República».

Y agregó: “La Corte Constitucional, por su parte, ha dicho claramente que estos tratados –es decir, los que se refieren a las fronteras y límites de Colombia– deben ser siempre aprobados por el Congreso”.

El mandatario dejó en claro su posición sobre el fallo de la CIJ: “El fallo de la Corte Internacional de Justicia no es aplicable –no es y no será aplicable– hasta tanto se celebre un tratado que proteja los derechos de los colombianos, tratado que deberá ser aprobado de conformidad con lo señalado en nuestra Constitución”.

“Repito la decisión que he adoptado: sin un tratado el fallo de la Corte Internacional de Justicia no es aplicable”, añadió.

También anunció que el Gobierno va a demandar el llamado Pacto de Bogotá ante la Corte Constitucional “para que reafirme la tesis de que los límites marítimos de Colombia no pueden ser modificados automáticamente por un fallo de la Corte de la Haya”.

La segunda a acción por parte del Gobierno fue expedir un decreto.

“Tanto el derecho nacional como el derecho internacional les reconocen a todas nuestras islas unas áreas marítimas fundamentales: el mar territorial y la zona contigua. Esas áreas no pueden ser desconocidas, ni vamos a permitir que esto ocurra”, anunció.

“Por eso, con base en las leyes colombianas y teniendo en cuenta principios claros de derecho internacional, por medio de este decreto establecemos los derechos de jurisdicción y control que nos reconoce el derecho internacional sobre dichas zonas. Y declaramos la existencia de una Zona Contigua Integral, a través de la cual unimos las zonas contiguas de todas nuestras islas y cayos en el mar Caribe Occidental. En esta zona vamos a seguir ejerciendo plena jurisdicción y control”.

Los principales anuncios de Santos:

1. Decidimos que el fallo no es aplicable sin un tratado.

2. Consolidamos nuestro archipiélago a través de la declaración de una Zona Contigua Integral.

3. Avanzamos en la protección ambiental y social de la Reserva Seaflower.

4. Frenamos las ambiciones expansionistas de Nicaragua al declarar la unión de dos plataformas continentales que, juntas, se extienden desde San Andrés hasta Cartagena.

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