Santos complacido por apoyo del “loco” Uribe
* Al menos a lo interno de Colombia parece que surtió efecto el golpe efectista de desconocer el fallo de La Haya, a la vez “respetándolo”, en busca de levantar su desbaratada imagen
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se mostró complacido por el apoyo brindado por la oposición a su gobierno tras el rechazo que hizo al fallo de la Corte Internacional de Justicia que le ordenó devolver a Nicaragua unos 90 mil kilómetros cuadrados de mar Caribe.
La popularidad de Santos por su mal gobierno provocó que su imagen cayera hasta el 21% entre los colombianos, lo que lo obligó a buscar un golpe efectista y asumir posiciones que anteriormente había criticado al ex presidente Álvaro Uribe, a quien incluso llegó a llamar “loco”.
Pero el regocijo actual de Santos se debe precisamente al espaldarazo que recibió de parte del sector de derecha que encabeza el ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010) y al partido izquierdista Polo Democrático Alternativo, cuyos dirigentes expresaron que en este caso hay coincidencia entre todos los movimientos políticos, informó DPA.
«No hay nada más importante que nuestro país. Cualquier diferencia, cuando se trata de defender el país, debe ser puesta a un lado», agregó el jefe de Estado al participar en acto público.
Santos anunció el lunes pasado que su gobierno considera «inaplicable» un fallo de la CIJ, que en noviembre de 2012 cedió a Nicaragua la jurisdicción de una zona del Caribe en la que Bogotá ha ejercido soberanía.
Sin embargo, el gobernante dijo que el fallo se podrá aplicar si se suscribe un tratado internacional, pues la Constitución colombiana establece que los límites del país solo se pueden modificar mediante tratados aprobados por el Congreso.
Su homólogo nicaragüense, Daniel Ortega, dijo el martes que está dispuesto a negociar un tratado con Colombia, aunque con el «único objetivo de hacer cumplir el mandato» de la CIJ.
Santos también expidió un decreto que establece una Zona Contigua Integral, con el objetivo de desenclavar cayos colombianos afectados por el fallo de la CIJ.
Nicaragua presentó en 2001 una demanda ante la CIJ tras desconocer el tratado Esguerra-Bárcenas, mediante el cual entregó a Colombia en 1928 la soberanía del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
El tribunal ratificó la soberanía colombiana sobre las islas en 2007 y en su fallo de noviembre pasado estableció que siete cayos del archipiélago seguirán bajo jurisdicción de Bogotá, aunque corrió hacia el este el punto que Colombia consideraba como límite y entregó a Nicaragua unas 200 millas náuticas.
Debido a eso, dos de los cayos quedaron enclavados en aguas bajo jurisdicción de Nicaragua, lo que ha sido considerado desde entonces por el gobierno colombiano como una «contradicción» del derecho internacional.
Santos, su ministra de Relaciones Exteriores y senadores de Colombia, en un ininteligible juego de palabras han expresado que su país no desconoce el fallo de la CIJ, sino que lo considera «inaplicable» por normas legales.
