Bendaña impuso a exesposa un divorcio cruel y tortuoso
* Acusado por estafa a monjitas del Teresiano es visitante asiduo de juzgados de Managua, donde le han acusado por diversos delitos. En el caso de la separación, regateó con despiadados argumentos a madre de sus cuatro hijos
Personas afines a Roberto Bendaña McEwan nos hicieron llegar documentación en donde, según ellos, se demuestra que el acusado por estafa a las monjitas del Teresiano y a otras personas, sobre todo de la tercera edad, se ha visto involucrado en diferentes problemas judiciales en los últimos años, entre ellos un conflictivo divorcio.
En efecto, en una certificación judicial se constata que en septiembre de 2012, la ahora ex esposa de Bendaña McEwan, Jeannette Eugenia Mierisch Kalthoff, actualmente de 41 años, introdujo una demanda de divorcio que finalmente le fue concedida tras un azaroso proceso en febrero de 2013.
En base a lo que Bendaña percibe como ganancias al mes, la señora Mierisch solicitó una pensión mensual de 7,286 dólares, a lo que el demandado se negó rotundamente, ofreciendo primero 4,500 dólares y luego, al ser refutado por su ahora ex esposa, propuso 5,436 dólares, pero poniendo cada progenitor el 50%, es decir, 2,718 dólares cada uno.
Bendaña demandó además la guarda, tutela y representación de los cuatro menores hijos del disuelto matrimonio, “a fin de procurar su beneficio”, exponiendo lo que a criterio de nuestros informantes fue un golpe bajo.
Efectivamente, en el expediente del caso de divorcio se lee que Bendaña McEwan introdujo un escrito en diciembre del año pasado a través de su abogada, en el que aparte de señalar que no tiene nada que alegar en cuanto a la disolución del vínculo, pide la tutela de sus cuatro hijos debido a que desde diez años atrás su todavía esposa se ha tratado con fármacos por “alteración en su sistema nervioso”.
Según Bendaña, el diagnóstico que le hicieron a la madre de sus cuatro hijos es por “depresión y ataques de pánico, presentando crisis nerviosa, estados depresivos, ansiosos y en algunos casos agresivos”, pese a lo cual, pidió que obligaran a la presunta enferma a compartir con él hasta el 50 por ciento de la pensión de gastos antes que solicitaba por 5,436 dólares.
Aparte del menaje del hogar que compartía con su esposa, Bendaña ofreció a la madre de sus cuatro hijos la vivienda ubicada en la carretera sur, lo que a criterio de nuestros informantes parecía un gesto de desprendimiento e incluso de amor filial, si no fuera porque sobre dicha casa pende una hipoteca por muchos miles de dólares.
La propuesta de la ahora ex esposa de Bendaña era que la vivienda fuera vendida a fin de pagar lo que sobre ella se debía y que con el sobrante se comprara otra casa para sus hijos y ella.
Al final, la jueza Mercedes Leiva Castellón, del Juzgado Segundo Local de Managua, resolvió dar la custodia de los hijos a la señora Mierisch Kalthoff; la pensión de alimentos fue fijada en el 50% de las entradas económicas mensuales ordinarias y extraordinarias de Bendaña, mientras que el inmueble lo dejó para los menores hasta su mayoría de edad, aunque Bendaña sigue siendo el propietario.
La anterior sentencia fue apelada por Mierisch Kalthoff debido a que el porcentaje del 50% fijado por la jueza Leiva Castellón la perjudica a ella y a sus hijos ya que los ingresos de Bendaña McEwan son imprecisos por provenir de negocios familiares que no maneja solamente él, lo que hace imposible conocer sus entradas reales.
Otro agravio de la sentencia señalado por la ex esposa de Bendaña, es que pese a que la judicial otorga el uso y goce del inmueble propiedad del demandando para sus menores hijos, omitió pronunciarse acerca de la hipoteca que pesa sobre dicha vivienda, por lo que demandó que su ex marido la siguiera pagando hasta cancelarla, lo que no deberá incluirse en la cuota mensual de pensión de alimentos.
La Sala Civil No. 2 de Apelaciones de Managua aceptó el recurso de Mierisch Kalthoff y modificó la pensión alimenticia manteniendo siempre el 50% de los ingresos totales de Bendaña, “que no podrá ser inferior a 4,036 dólares mensuales, lo que no incluye el pago de cancelación de la hipoteca.
Bendaña tiene derecho a visitar a sus hijos, no puede llegar sin avisar a la casa de su ex esposa y está en la obligación de enterar el monto de la pensión que le impusieron en el Ministerio de la Familia.
Siempre en 2012, Bendaña fue acusado por estafa a la Dirección General de Ingresos (DGI), institución contra la que libró cheques sin fondo, pero al final el juicio no pasó a más debido a que el indiciado canceló lo que debía.
