Arquitectura social en Nicaragua
* La arquitecta albacetense Elena Carrillo, que trabaja en Granada, participa a través del Colectivo Zompopo en un proyecto solidario, una apuesta por la participación para mejorar las condiciones familiares de la mujer
A. Díaz
La Tribuna de Ciudad Real.es
Elena Carrillo es una arquitecta albacetense que trabaja en Nicaragua, en proyectos de arquitectura social y cooperación.
Estos días de fiesta son muy especiales para ella, aunque por el momento no se plantea volver a nuestro país y muestra un compromiso firme con la labor que está desarrollando en Nicaragua, en la zona de Granada.
Comentó a La Tribuna de Albacete sobre la elección del país que «decidí ir a Nicaragua para trabajar en el ámbito de la arquitectura social, especialmente la relacionada con la habitabilidad básica. Como arquitecto, ante la inalcanzable meta de vivienda digna para todos, intento mejorar las condiciones de vida con actuaciones de bajo coste, algo que es un gran reto y Nicaragua es un país apropiado para trabajar en este campo ya que miles de personas viven en condiciones de precariedad».
Ha trabajado en diferentes regiones del país, pero principalmente su actividad se centra en estos momentos en comunidades cercanas a Granada. La ciudad es la cabecera del Departamento con el mismo nombre y está situada en la ribera del Lago Cocibolca o Lago de Nicaragua.
La albacetense destacó que su partida a aquel país fue por vocación, porque «cuando terminé mis estudios decidí venirme a Nicaragua como voluntaria a La Prusia, una comunidad semi rural de Granada, a trabajar haciendo el seguimiento de obra de unas viviendas sociales. Desde que era estudiante tenía muy claro cuál era el camino que quería trazar en mi práctica profesional y pensé que la mejor manera de emprender esa apuesta era trabajar en terreno. Fue una gran decisión y, tras un año y medio, me alegro de haber dado ese paso. He crecido mucho como profesional y tengo una perspectiva más clara de cómo cooperar».
Ella advertía sobre la situación en aquel país que «por un lado encontré una situación más positiva de lo que esperaba. Las familias, a pesar de ser muy humildes y no tener cubiertas sus necesidades básicas, cuidan mucho sus casas y en especial el patio, lugar donde pasan la mayor parte del tiempo. Por otro lado, me encontré un proyecto de viviendas sociales pensado desde una perspectiva occidental y que no respondía a muchas de las necesidades reales de sus habitantes. Ese fue el principal motivo que nos llevó a promover dos proyectos semilla: seguimiento del hábitat y cocinas ecológicas para la Prusia». El proyecto en el que trabaja ahora es Fogones mejorados de adobe, Jinotega 2014, una apuesta por la participación, por otro modo de cooperar y de hacer arquitectura y «también es el primer proyecto que lanzamos como Colectivo Zompopo. Éste responde a problemáticas de salud y medio ambiente, pero también tiene una componente de género muy importante. Se propone trabajar principalmente con mujeres», decía la albacetense.
Remarcaba que «mientras haya pobreza, la leña seguirá utilizándose como fuente de energía doméstica. Ante este contexto, promover prácticas de combustión limpia y eficiente es una alternativa real de cambio. Los fogones mejorados reducen el consumo de leña en más de un 50 por ciento y evitan la inhalación de CO». Se trataría, por tanto, de cocinas ecológicas que mejoran la realidad cotidiana de las familias y que paralelamente sirven a la mujer para realzar su rol en las relaciones intrafamiliares.
El proyecto se plantea a través de talleres en el que los propios comunitarios son los principales actores de su desarrollo y trabajan en ello.
La idea es que las mujeres diseñen y construyan los fogones de adobe, y «buscamos fortalecer capacidades y potenciar los recursos locales, tanto materiales como humanos. Tras muchos meses de una incipiente documentación y un primer proyecto piloto ahora estamos en búsqueda de financiación. Para ello, hemos lanzado una campaña de micromecenazgo (crowdfunding) en la plataforma goteo.org. La propuesta está teniendo una gran acogida, en tan sólo siete días alcanzamos el 50 por ciento del presupuesto mínimo. El concepto es hacer participativo el proyecto desde su primera etapa, la financiación y esperamos que sean muchas personas a las que les guste la iniciativa y que quieran aportar su granito de arena para cambiar esta realidad diaria», apuntó Elena Carrillo.
Remarcaba la arquitecta que «una manera de participar es realizando un aportación a la campaña crowdfunding : http://goteo.org/project/fogones-adobe-nicaragua. También pueden darle difusión a la iniciativa contándoselo a familiares, amigos, compañeros de trabajo, tanto en las redes sociales como en la calle».
Elena Carrillo por el momento está satisfecha con los logros obtenidos, porque en «nuestra segunda semana de campaña, y tras haber recibido un gran apoyo por parte de nuestros amigos y familiares, estamos difundiendo el proyecto a través de los medios de comunicación. La idea es tratar de llegar a gente desconocida y ampliar la red de posibles cofinanciadores. También, estamos organizando eventos en diferentes ciudades para dar a conocer la iniciativa e intentar recaudar fondos para la misma».
La albacetense está «muy comprometida con el trabajo que vengo desempeñando en Nicaragua y aquí o en otro país, quiero seguir trabajando en esta línea. Desde que estaba en la Universidad escuchaba continuamente aquello de que menos es más y siempre me gustó el significado que hay detrás de esas palabras. Una intervención de arquitectura mínima, como fogones mejorados de adobe, puede tener un amplio efecto social».
Pasará estas fiestas en Nicaragua y «de momento, no considero regresar a España. Me siento mucho más realizada trabajando en países donde miles de personas viven en condiciones precarias y carecen de infraestructuras y servicios elementales. Sin embargo, tampoco descarto la idea en un futuro. Por el momento, intento mantener vínculos con profesionales comprometidos con la arquitectura social en España, que cada vez está tomando más sentido, fuerza y presencia».
