«La Boca del Infierno» arde desde hace varios siglos en Nicaragua
* La Cruz de Bobadilla es fiel testimonio de la certeza que tenían los españoles de que ahí habitaba el diablo
El volcán Masaya o Popogatepe –que en chorotega significa “montaña que arde”– está ubicado cerca de la ciudad de Masaya en el departamento del mismo nombre, en Nicaragua, a escasos 20 km al sur de la capital del país, Managua.
Es uno de los 6 volcanes activos del país, señala el sitio nuevodiarioweb, de Argentina.
Su cráter “Santiago” tiene una altitud de 638 msnm y emite continuamente grandes cantidades de gas de dióxido de azufre; también mantiene una incandescencia en su interior.
El volcán forma el centro del Parque nacional Volcán Masaya y a sus pies se ubica la laguna volcánica del mismo nombre.
El parque comprende un área de 54 km² que incluye dos volcanes y cinco cráteres y tiene más de 20 km de caminos, y se puede llegar en coche hasta el borde mismo de uno de los cráteres. Entre sus instalaciones se destaca el museo vulcanológico.
Fue objeto de veneración por los habitantes de la zona antes de la llegada de los europeos. Los españoles llamaron al volcán “boca del infierno” y colocaron en el siglo XVI una cruz para conjurar al diablo, porque creían que éste se encontraba allí.
Esta cruz, situada al borde de uno de los cráteres, es la llamada “Cruz de Bobadilla” en honor al misionero padre Francisco Bobadilla.