Panamá decomisa US$ 7.1 millones al narcotráfico
* La segunda mayor cantidad en Centroamérica después de los 9.2 millones de dólares incautados en Nicaragua en el “caso Televisa”
Autoridades de Panamá apresaron el sábado pasado a tres hondureños que intentaron ingresar a ese país vía aérea portando 7.1 millones de dólares en maletas de doble fondo, en lo que constituye la segunda mayor cantidad de dinero incautado al narcotráfico después del sonado “caso Televisa” en Nicaragua.
En agosto de 2012, la Policía de Nicaragua decomisó 9,2 millones de dólares en efectivo a 18 mexicanos que intentaban entrar a su suelo desde Honduras y que alegando ser periodistas de una empresa de televisión de México, se movilizaban por el istmo en seis camionetas marcadas con logotipos de la cadena Televisa.
Los mexicanos fueron condenados a prisión en 2012 por narcotráfico, asociación para el crimen organizado y legitimación de capitales y a finales de 2013 expulsados a México, para que purguen sus penas en cárceles de su país, recuerda José Meléndez en el diario El País.
Un decomiso de poco menos de 7 millones de dólares se logró en octubre de 2010 en Honduras, con el arresto de un grupo de 14 argentinos, panameños y guatemaltecos que se disponía a viajar a Panamá en un vuelo comercial desde la noroccidental ciudad hondureña de San Pedro Sula.
Panamá, que es uno de los grandes escenarios marítimos y terrestres del contrabando por ser frontera con Colombia y estar cerca de los centros colombianos de producción, confiscó 42 toneladas de cocaína en 2013 y 35 en 2012 y se confirmó como el país en que más droga incauta en Centroamérica. Costa Rica, que incautó 17,5 toneladas en 2013 y 15 en 2012, sigue siendo el segundo.
La operación, bautizada como Energy, se lanzó el sábado por la noche por unidades de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) de la Policía y la Fiscalía de Drogas de Panamá. Los agentes incautaron un cargamento en efectivo de exactamente 7 millones, 186 mil 695 dólares con 36 centavos en el aeropuerto internacional de Tocumen, según el informe oficial difundido el lunes.
La operación Energy fue desplegada, añadió el recuento policial de los hechos, luego de que la DIJ y la Fiscalía recibieran información “de la entrada de dinero presuntamente procedente del narcotráfico” por parte de tres hondureños -de 41, 39 y 32 años- que “mantenían en su poder ocho maletas de gran tamaño y peso”.
“Durante la verificación del equipaje en presencia de los propietarios y la Fiscalía, se detecta la confección de doble fondos en la parte interior de las mismas (maletas) hallándose ocultos las planchas que contenían los bultos de dinero en billetes de 100 dólares”, agregó.
Betzaida Flores, vocera de la DIJ, precisó que las bolsas fueron revisadas y en todas se halló el mecanismo del doble fondo con el dinero. El caso “pasa a ser el decomiso de dinero más grande de los últimos años en Panamá”, recordó.
Fuentes policiales centroamericanas dijeron a El País que las cargas de decenas o cientos de miles de dólares frecuentemente decomisadas en aeropuertos y fronteras terrestres de Centroamérica, son dineros que las mafias usan para cubrir sus gastos operativos en el tráfico principalmente de cocaína de Colombia a México y Estados Unidos: alquiler o compra de lanchas, avionetas, vehículos livianos, camiones de transporte pesado y bodegas de almacenamiento de droga, así como gastos de hoteles o apartamentos, pago de sobornos a policías, militares y puestos aduanales y costos generales de la logística en sus operaciones.
Según las fuentes antidrogas, las organizaciones criminales evitan en muchas oportunidades enviar a sus emisarios con dinero en efectivo y los hacen viajar con joyas de gran valor, que pueden ser escondidas e introducidas con mayor facilidad y luego vendidas para acceder a dinero en efectivo.
Sin embargo, las fuentes sospechan que cuando los decomisos de dinero son de millones de dólares, como sucedió con los 9,2 millones de dólares en Nicaragua, es porque se está pagando un cargamento de cocaína que está próximo a ser embarcado hacia los principales mercados de consumo en el norte del continente, por lo que los mafiosos buscan evadir controles fiscales, aduanales y bancarios para filtrar y “legitimar” las ganancias en la economía.
El ministro costarricense de Seguridad Pública, Mario Zamora, ha explicado que, en la actualidad, la más fuerte red de contrabando de cocaína se moviliza desde Colombia hacia el Caribe cercano a Centroamérica -no en el Caribe aledaño a las Antillas- y que la ruta pasa por los litorales de Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Honduras, como destino preliminar. Grandes zonas del litoral caribeño hondureño son utilizadas por los cárteles mexicanos y colombianos como sus principales bases de reexportación de mercancía hacia México y Estados Unidos.