Tres días de duelo en Argentina por muerte de Juan Gelman
* «Era un luchador por la justicia contra los represores y genocidas. Él ha hecho por la justicia mucho más que miles de jueces que no están junto a las víctimas en la impartición de justicia», dijo el ex juez español Baltasar Garzón
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner decretó tres días de duelo nacional por el fallecimiento del poeta Juan Gelman, a los 83 años, ocurrido el martes en el Distrito Federal de México.
El duelo que se cumplirá a partir de este miércoles fue informado por la Secretaría de Información Pública en la Casa de Gobierno.
Gelman falleció en el Distrito Federal, ciudad en la que residía desde 1988 junto a su esposa, Mara La Madrid.
El poeta, nacido el 3 de mayo de 1930 en el barrio porteño de Villa Crespo, a lo largo de su vida conjugó la prosa con la vocación revolucionaria y la búsqueda de justicia por sus hijos y nuera desaparecidos durante la dictadura militar.
Tras el fallecimiento, el ex juez español Baltasar Garzón dijo que Gelman «hizo más por la justicia que miles de jueces» y será ya para siempre un referente para «los defensores de los derechos humanos del mundo».
A su vez, Garzón, confesó sentir «un gran vacío» por su muerte y subrayó que siempre admiró «la fortaleza de este hombre en su incansable búsqueda de la verdad y la justicia».
«Él es y será ejemplo para los que creemos que la fuerza del derecho siempre estará por encima de quienes abusan de los más débiles», dijo el jurista español, según reseña la agencia EFE.
El poeta tuvo que exiliarse en 1975, perseguido por la Tripe A y su hijo Marcelo y su nuera, la hija de españoles Claudia García, embarazada de siete meses, fueron secuestrados y asesinados por la dictadura.
«Juan Gelman es un referente para todos los latinoamericanos, para los españoles y para los defensores y defensoras de derechos humanos del mundo», ponderó Garzón, que destacó también «la sensibilidad en su poesía, la coherencia en sus convicciones y la ética en la defensa de las víctimas».
Gelman revivió la historia de la persecución que sufrió su familia en noviembre de 2000 en el juzgado de Garzón, que investigaba la desaparición, las torturas y los asesinatos de unos 600 españoles durante la dictadura militar argentina, entre 1976 y 1983.
Había tardado trece años en encontrar los restos de su hijo, asesinado e introducido en un bidón de cemento después de ser secuestrado por la dictadura en 1976, y recomponer la tragedia de su nuera, que fue llevada a una cárcel clandestina den Montevideo y luego a un hospital militar para que diera a luz.
La mujer de su hijo fue asesinada a finales de diciembre de 1976, cuando sólo tenía 19 años, y la niña «depositada» a las puertas de la casa de un policía y su mujer, que se convirtieron en sus padres.
«Era un luchador por la justicia contra los represores y genocidas. Él ha hecho por la justicia mucho más que miles de jueces que no están junto a las víctimas en la impartición de justicia», concluyó Garzón.