La desgraciada dignidad del presidente del CPN
Sergio Simpson (*)
Una reacción humana común sería solazarme, pero me causó tristeza ver a Leonel Laguna entrevistado por Álvaro Navarro, del programa de televisión Esta Semana, transmitido el domingo dos de marzo.
Leonel aseguró que fue conminado, por una persona de la Secretaría del Frente Sandinista, a desmentir declaraciones, brindadas al diario La Prensa, afirmando que el gerente de Lotería Nacional, Ernesto Vallecillo, le informó: Rosario Murillo es la responsable de que esa entidad no entregara el dinero correspondiente al Colegio de Periodistas de Nicaragua (CPN).
El presidente del CPN, cuyo período se venció hace un año, afirmó que el funcionario del FSLN, le advirtió que, si no se retractaba, sería despedido de sus cargos en radio La Primerísima, donde se desempeñaba como asesor legal y periodista.
Ante la amenaza, Laguna dice haber respondido con dignidad negándose a desmentir sus declaraciones y fue corrido de la emisora propiedad de la Asociación de Periodistas y Radiodifusores de Nicaragua (APRANIC) de la cual es, o era, miembro, y William Grigsby su presidente y a la vez director de la radio.
En el año 2009 Laguna fue respaldado por periodistas simpatizantes o empleados del FSLN, incluida la presidente diputada Marta Marina González, para lograr la presidencia del CPN, y por el mismo Grigsby quien se reconcilió con el matrimonio Ortega Murillo y es del equipo de comunicación y operador político de ese partido.
Antes de cumplir un año en el cargo, Leonel mostró prepotencia y autoritarismo, lo cual generó fricciones en la recién electa Junta Directiva de la cual renunciaron tres de sus siete miembros. Así logró quedar prácticamente sólo en la directiva, respaldado por periodistas afines al partido de gobierno.
Una de las más firmes defensoras de Laguna, desde la campaña por la presidencia, Consuelo Sandoval, en el 2010, terminó catalogándolo como prepotente, incapaz, y principal responsable del desastre en el que se encuentra el CPN, argumentos que repitió el viernes pasado en el programa de televisión Esta Mañana que se transmite en el canal 8, propiedad de la familia Ortega Murillo, donde es invitada permanente para conversar sobre diversos temas.
Consuelo, es justo reconocerlo, con pruebas en mano, se opuso a mi expulsión del CPN, en junio del 2010, cuando me borraron de la lista y no me permitieron ingresar al congreso extraordinario, pues lo consideró ilegal, aun cuando ella misma repitió sus diferencias políticas conmigo, pues en un escrito, publicado en el 19 Digital, me calificó como “iluminado de la derecha” para que no votaran por mí cuando fui candidato a la presidencia del CPN.
Fue muy tarde para Laguna recurrir a la dignidad, no supondré las razones que lo llevaron a esa posición, pues desde su cargo nunca la mostró y más bien quiso que otros fuésemos los indignos arqueando la cerviz ante sus arrogancias y abusos, como cuando maniobró en Matagalpa para elegir una directiva local que lo respaldara a él y al partido gobernante, o como cuando no permitió que Guillermo Cortés Domínguez y yo ingresáramos como reporteros al congreso del CPN en Chinandega.
Tristeza me provocó, pues lo vi, aunque haciendo gala de dignidad, como quien muestra cualidades cuando tiene la bota en la garganta, las mismas que enseña cuando él es quien pisotea.
Lástima me causa el deterioro que provocó y sigue Leonel Laguna causando al Colegio de Periodistas de Nicaragua, pues ha transcurrido un año en la ilegalidad y no quiere dejar la presidencia, a lo mejor espera que le suceda lo mismo que en su centro laboral y declarar que saldrá por decoro.
(*) Tomado del blog de periodistas).
