Enfermedades nos acechan por cambio climático
* Centroamérica es una de las zonas más vulnerables ante males como el dengue, el cólera, las diarreas agudas, la malaria y otros emergentes
El dengue fuera de control que afectó a Centroamérica el año pasado, podría empeorar en el futuro junto a otras enfermedades debido al cambio climático, según la publicación El Financiero.
Víctimas frecuentes de sequías o inundaciones provocadas por huracanes, la inquietud ahora es si en cuanto a la salud, estamos preparados para asumirlos cuando estos se vuelvan más frecuentes e intensos, como pronostican los escenarios de cambio climático.
Según el estudio la Economía del Cambio Climático en Centroamérica 2012, la región posee ambientes ecológicos idóneos para la transmisión de enfermedades, asociados a su orografía y clima, ya que el Istmo está estrechamente limitado por los océanos Atlántico y Pacífico.
El asunto es más grave debido a que las dos terceras partes de los cerca de 41 millones de habitantes de Centroamérica viven en pobreza e insalubridad, con servicios de saneamiento básico y salud deficientes. Menos agua y más contaminación es un triste escenario que se intensifica.
Como es conocido, las enfermedades diarreicas agudas tienen mayor incidencia en temporadas cálidas que favorecen la propagación de patógenos. Las inundaciones también son caldo de cultivo para diarreas y otras enfermedades infecciosas como cólera y dengue.
Las ciudades tampoco escapan y el incremento de la temperatura en aquellas con contaminantes atmosféricos como el ozono, hace que se incrementen las enfermedades respiratorias como el asma.
La malaria también representa un riesgo serio de salud para la mayor parte de Centroamérica y, según un estudio publicado en Nature Scientific Reports, además del incremento en la precipitación, los brotes del mosquito que la transmite son posibilitados también no solo por la temperatura promedio, sino por el aumento en la variación diaria de esa temperatura.
Ante la realidad del cambio climático, o nos adaptamos o perecemos. La región es una de las más vulnerables del mundo a este fenómeno y la salud debería ser un punto crítico en la estrategia de adaptación que necesitamos a nivel de región, país, comunidad y de nosotros mismos.