Honduras dice estar “amenazada” por Nicaragua y El Salvador
Honduras, cuyo anterior gobierno se la pasó amenazando a Nicaragua y El Salvador con sus aviones F-5 a fin de forzar una salida al océano en el Golfo de Fonseca, donde busca desarrollar planes estratégicos, se siente ahora amenazada por esos dos países vecinos.
Según declaraciones brindadas por presuntos conocedores del tema a la publicación Proceso Digital, hay amenaza de ruptura del balance militar centroamericano con la adquisición de El Salvador de diez aviones Cessna A-37 y por las “denuncias” del hasta este jueves canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, en torno a que Rusia está rearmando a Nicaragua.
El “temor” catracho parece tener una razón clara: Expertos recomiendan que Honduras debe repotenciar su poder aéreo, ya que su fortaleza se vio reducida, a lo que se aúna sus limitadas fuerzas de tierra.
La excusa principal provino del hecho de que la Fuerza Aérea de El Salvador estrenó el miércoles, durante la conmemoración del Día del Soldado, una decena de viejos aviones de combate A-37 que compró por 8.57 millones de dólares a Chile, donde habían sido declarados inservibles.
Pero en Honduras vieron a los obsoletos Cessna –escasean sus repuestos a nivel internacional-, como parte del “músculo militar del vecino país”. El contrato de compra de los 10 aviones, usados y de fabricación estadounidense, fue firmado por autoridades de El Salvador y Chile el pasado 31 de octubre.
El A-37 es un avión de ataque ligero desarrollado en las décadas de 1960 y 1970 por el fabricante estadounidense Cessna.
El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, recordó que la flota comprada a Chile no ha resuelto «el problema de falta» de aviones en la Fuerza Aérea Salvadoreña. “Lo ideal sería comprar otros, no sólo de segunda, sino nuevos”, dijo Funes a los periodistas, al recordar que hace unos años intentó adquirir unos Súper Tucano a Brasil pero el parlamento no aprobó la operación.
En cuanto a Nicaragua, en Honduras señalan que la semana anterior, el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, expresó su preocupación debido a que Nicaragua se está «armando» con la ayuda de Rusia, aunque dijo ser optimista por el proceso que sigue la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de los conflictos limítrofes con ese país.
«Rusia facilita armamento a Nicaragua, naves, y han hablado de la compra de aviones y otro tipo de armamento. Me temo problemas», afirmó Castillo.
Rusia «anunció el deseo de tener bases en Cuba, Venezuela y Nicaragua, con el nombre eufemístico de ‘bases de reabastecimiento’ para sus barcos, pero sabemos que no es sólo eso», afirmó Castillo, quien será sustituido por el abogado Manuel González, canciller designado por el presidente electo, Luis Guillermo Solís.
El canciller ruso Serguei Lavrov encabezó una delegación que visitó la semana pasada Nicaragua, donde se reunió con el presidente Daniel Ortega, en una gira que incluyó a Cuba, Perú y Chile.
El general en retiro, Luis Alonso Maldonado Galeas, dijo a Proceso Digital que la adquisición de aviones por parte de El Salvador debe ser vista como “signos que los países están tomando iniciativas para fortalecer su poder militar. De repente las rutas que se siguen no están en consonancia con los intereses del continente y específicamente de la región centroamericana”.
Mencionó que en el caso de Nicaragua que lleva a cabo pactos de cooperación militar con Rusia, eso la aleja de las alianzas naturales que se deben tener con los Estados Unidos para ese respecto.
Mientras, el caso específico de El Salvador “esta cantidad de aviones altera de alguna manera el balance racional de fuerzas porque constituye una flota operativa que sobrepasa las capacidades de las flotas en ese nivel en Centroamérica”.
Maldonado Galeas refirió que la supremacía aérea de Honduras se equilibra con la comparación relativa de los efectivos del Ejército nacional, que son inferiores con los de los demás países de Centroamérica.
Explicó que la decena de aviones adquiridos por El Salvador desde Chile, “tienen una capacidad de combate y dado los espacios territoriales de la región centroamericana, suponen un alcance estratégico tanto por su autonomía de vuelo como por las características inherentes de las aeronaves”.
En una carta enviada el pasado 26 de marzo por la canciller hondureña Miriam Agüero a su contraparte de El Salvador, Jaime Alfredo Miranda Flamenco, le señala que “Honduras se siente amenazada, con esta evolución del incremento del poder militar de El Salvador, que rompe el balance de fuerzas en un marco mediático peligroso”.
En tanto, el experto en temas de política exterior, Graco Pérez, coincidió que se debe conservar el balance de fuerzas en la región. “Desde el momento que El Salvador adquirió estos aviones, Honduras debió denunciar que se rompió el control… ahora lo que resta es repotenciar las aeronaves y nuevamente lograr poner a la Fuerza Aérea en el nivel que corresponde”, dijo.
Citó que en cuanto a equipo militar, los países del área superan a Honduras.
Pérez aseveró que la compra de los aviones A-37 por parte de El Salvador con el objetivo de combatir el crimen organizado, “son puras excusas, porque ese equipo no es precisamente el más indicado para confrontar este flagelo”.
Recomendó que los países del istmo no debieran gastar recursos en adquisición de equipo militar, “pero si eso lo hacen nuestros vecinos, Honduras está en la obligación de seguir el mismo camino”.