La píldora que produjo una revolución sexual
• Un 9 de mayo de 1960 se autoriza por el FDA la venta de la píldora anticonceptiva en Estados Unidos.
• Se disparan las relaciones sexuales, ya que no hay temor del embarazo no deseado.
• Junto al incremento epidémico de las infecciones de trasmisión sexual, la píldora también trajo consigo otros problemas médico-sociales.
• ¿Sabía usted que no todas las mujeres pueden tomar anticonceptivos orales porque puede producir enfermedad y muerte?
Dr. Vicente Maltez Montiel *
Cincuenta y cuatro años se cumplen este 9 de mayo, desde cuando la agencia de alimentos y drogas de los Estados Unidos (FDA) autorizó la venta al pública de los anticonceptivos orales conocidos como “la píldora” anticonceptiva, importante factor de avance médico y al mismo tiempo factor de controversia multilateral hasta los días de hoy.
Aunque la reproducción humana es uno de los principios biológicos supremos del ser humano, está vinculada a controversias como la libertad individual y el control que la sociedad realiza, a través de hombres, en el vientre de las mujeres.
Como solía decir un famoso profesor de Comunicación Social de la Universidad Centroamericana (UCA), en mis tiempos de estudiante de esa carrera que concluí en el año 2000: “Los curas constantemente se meten en dos terrenos de los cuales supuestamente no saben nada, el sexo y la democracia”. Hasta el día de hoy los anticonceptivos orales, uno de los mejores métodos de contracepción hormonal, no están aceptados por la iglesia católica.
Para nuestro país el correcto uso de los anticonceptivos, promovido a través de un sistema de educación sexual, contribuiría al control de la segunda elevada natalidad de la región que se asocia con una explosión de madres adolescentes, entre otros beneficios.
¿Cómo actúa la píldora?
Hablamos de la píldora, pero en la actualidad hay muchos tipos y las más modernas tienen asociaciones hormonales que superan los efectos indeseables que traían los originales.
El mecanismo principal es que detienen la producción de óvulos por parte del ovario femenino, es decir, de la ovulación y como sabemos se necesitan los dos gametos para crear un nuevo ser. El óvulo femenino y el espermatozoide masculino.
Además detienen el “crecimiento” del endometrio, que en condiciones normales se prepara para recibir el óvulo fecundado, aumentan el moco del cuello uterino que impide la entrada del espermatozoide y se aceleran las contracciones de los músculos y cilios de las trompas de Falopio.
Para una mayor efectividad, que en realidad se aproxima al 99% o un poco más, se deberían tomar las 21 tabletas del químico hormonal cada día a la misma hora, y en caso de que se olvide un día, se repone el día perdido y continúa sin detenerse.
No olvidarse que si está tomando barbitúricos como fenobarbital y similares, así como antibióticos y en casos de diabetes mellitus, la potencia del medicamento puede disminuirse.
Una situación contraria es el caso de las mujeres que toman cumplidamente la píldora por más de 18-24 meses y luego las suspenden con el deseo de un embarazo y éste no aparece. Surgen los temores. En realidad lo que pasa es el llamado “síndrome pos píldora” que consiste en un efecto de detención de la ovulación persistente al que hay que darle meses de espera. Por ello siempre es importante rotar los métodos anticonceptivos.
¿Quiénes no deben tomar la píldora?
La medicina moderna ha definido que son contraindicaciones absolutas PARA NO TOMAR LA PILDORA las siguientes condiciones:
Embarazo y lactancia, antecedentes de tromboflebitis y problemas venosos de miembros inferiores como várices, derrames cerebrales, síndrome nefrótico, enfermedades y tumores del hígado, displasias uterinas, mamarias, pancreatitis previas, embolias pulmonares y una historia de trastornos de la coagulación.
Una peligrosísima asociación que puede llevar a la tumba, es el caso de una mujer de 35 años que toma anticonceptivos orales y fuma 20 cigarrillos o más cada día: una comprobada candidata a un infarto cardíaco o derrame cerebral. Asociación nefasta comprobada.
Los médicos internistas nos encontramos con problemas a veces de difícil manejo. Por ello, siempre que atiendo a una mujer joven hay que sospechar la posibilidad de que tome anticonceptivos, lo que lamentablemente niega delante de su mamá o papá. De ahí que con cortesía les pidamos que nos permitan un interrogatorio privado de la paciente.
Resultado: ahí encuentra la explicación del por qué esta mujer joven ha comenzado con una hipertensión arterial, muchas veces resistente. La píldora puede desencadenar o agravar una presión alta.
También se recomienda que no la tomen aquellas mujeres que padecen cefaleas crónicas, por ejemplo migrañas. Las portadoras de enfermedades de la vesícula biliar y el páncreas. En diabéticos y epilépticos se produce la situación especial de que no hay que perder de vista, que en el primer caso puede haber necesidad de ajustar la dosis y en el segundo, que el efecto de los anticonvulsivantes disminuirá la potencia de la contracepción y un embarazo no deseado podría aparecer.
En la actualidad se afirma que la reproducción humana se encuentra en manos de las mujeres, por aquello de que ellas hacen uso con mayor interés de los métodos anticonceptivos, pero la realidad de nuestro país demuestra que muchas influencias negativas de falsa moral y demagogia rondan el sagrado vientre femenino, pero se olvidan de sus necesidades de libertad sexual y derecho al orgasmo, reivindicaciones sociales, económicas y espirituales y ante todo, el derecho a la vida, que según nuestra Constitución es INVIOLABLE.
*Especialista en medicina interna y químico-farmacéutico, autor del libro “Larga vida y prosperidad, consejos de salud”. Clínica en calle principal de Altamira, frente a la CECA, Managua. Teléfonos: 2278 0830 y 2267 0251.
maltezvic@hotmail.com