Sarampión se pone otra vez «de moda»
Nicaragua anunció el sábado que decidió reforzar la vigilancia epidemiológica para cerrar el paso a un agresivo brote de sarampión detectado en Estados Unidos, México y Canadá, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La vocera presidencial Rosario Murillo, informó que el gobierno del presidente Daniel Ortega, decidió reforzar la vigilancia epidemiológica para detectar tempranamente la enfermedad, con el objetivo de prevenir la presencia y la propagación del sarampión.
Según la representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Nicaragua, Socorro Gross, el brote de sarampión afecta a 14 estados de Estados Unidos, donde se suponía que la enfermedad había sido controlada hace 20 años.
Gross hizo un llamado a los países centroamericanos a extremar medidas de vigilancia y desarrollar jornadas masivas de vacunación familiar para evitar la propagación de esta enfermedad que puede ocasionar la muerte, según informa Xinhua.
En Managua, Murillo dijo que se movilizarán a miles de brigadistas voluntarios y del ministerio de Salud (Minsa) para vacunar nuevamente a los niños a partir de los nueve meses con un refuerzo una vez cumplido el año de edad.
Síntomas
Las nuevas generaciones de nicaragüenses no tienen referencias sobre este mal, así que les dejamos sus síntomas para que puedan reconocerlos, ya que con la globalidad de las comunicaciones entre países, es fácil que una enfermedad tan contagiosa como el sarampión pueda saltar de una nación a otra.
El sarampión es una enfermedad infecciosa, producida por un virus, llamado Morbillivirus, que pertenece a la familia de los paramixovirus. Cuando una persona «pasa» un ataque de sarampión queda inmunizada para toda la vida; sin embargo, es importante prevenir esta infección puesto que puede tener secuelas graves.
El síntoma más característico del sarampión son las o puntitos blancos, rodeados de un halo de inflamación rojo, en las mejillas.
Las manchas aparecen a los cuatro o cinco días desde que se inicia la enfermedad. Al principio, el sarampión cursa con fiebre, catarro, malestar general, fotofobia (sensibilidad a la luz), tos seca y conjuntivitis.
Los episodios de fiebre pueden alcanzar hasta los 40 grados de temperatura, pero poco a poco van desapareciendo. Unos dos o tres días después de que aparezcan las manchas se produce el exantema del sarampión.
El exantema se inicia con manchitas de color rojizo detrás de las orejas, por el cuello y en las mejillas. Estas manchitas pueden extenderse por el resto del cuerpo (tronco, brazos y piernas) en unas 48 horas. Durante esta fase es probable que se produzca una fiebre alta y, en algunos casos, también síntomas gastrointestinales, como diarreas, vómitos o dolor abdominal.
