Ruta del mito del nahual, de California a Nicaragua
* Leyenda ha persistido durante siglos en México sin que se conozca su origen exacto y su rastro llega hasta nuestro país
Juan Carlos Talavera
El mito del nahual ha persistido por siglos en México sin que nadie conozca su origen exacto. Su rastro aparece desde California hasta Nicaragua y se le encuentra en la narrativa indígena de la época prehispánica, también en la colonial y hasta la contemporánea, aunque con significados muy distintos, señala Roberto Martínez, quien ha publicado el primer gran compendio sobre nahualismo.
En el centro de México, por ejemplo, el nahual se refiere al animal compañero, y en Nicaragua fue asociado al espíritu de la lluvia. Pero en la actualidad se utiliza en el centro de México el término ‘nahualear’, que significa robar, aunado a dichos, canciones y cuadros que lo aluden al margen de su sustrato cultural indígena.
Humanos y animales a la vez
Cabe señalar que a diferencia de la visión actual, donde toda persona se escinde en cuerpo y alma, la visión mesoamericana veía a cada persona compuesta por más de un cuerpo: un antropomorfo que corresponde a la vida diurna y otro zoomorfo ligado al mundo de la noche, bajo una lógica de rapacidad donde los nahuales se comen, se capturan y se embrujan. “La noche es el lenguaje donde las envidias y los conflictos se llevan a un plano metafórico, más allá del real donde habita la gente común”, asegura.
Incluso el nahual aparece en un pasaje de La Leyenda de los Soles, cuando Quetzalcóatl se fractura los huesos en su viaje a Mictlan. Entonces él aparece llorando y le pregunta a su nahual: “–¿Oh mi nahualli qué pasará”?, a lo que le responde: –¡Cómo ha de ser! Se han arruinado. Déjalos así”.
Frailes españoles lo “brujizaron”
Esta mitología, asegura Roberto Martínez, es crucial y se ha convertido en una de las principales limitantes en la relación con los pueblos indígenas, “dada la incapacidad de quienes tratan de comprender su cultura. Pero en la medida que comprendamos aspectos tan esenciales como el nahualismo, podríamos ser más capaces de entablar relaciones más equitativas”, añade.
Vía telefónica, el investigador del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH) de la UNAM, señala que en la mitología náhuatl, el ser humano no podría concebirse como tal si no existiera esta especie de alter ego animal o relacionado con lo que no es humano.
El problema surgió con los frailes evangelizadores, quienes encontraron coincidencias entre el nahualismo y la brujería europea. “Así que brujizaron al nahualli, sobre todo en las sociedades urbanas y amestizadas. Por eso aunque el término se conserva no necesariamente tiene el mismo significado en todos los contextos culturales del país”, apunta.
Indígenas lo veían como animal compañero
Pese a todo prevalece vigente el sistema de creencias en torno al nahual. En los grupos no nahuas prevalece en ese mismo sentido de animal compañero, pero entre los nahuas el término ha adquirido una connotación negativa debido al trabajo de los frailes.
Incluso en la sierra norte de Puebla para referir a ese animal compañero no se utiliza el término nahual, sino la palabra tonal, porque está relacionado con ese lado oscuro, nefasto y peligroso. Lo mismo se registra en comunidades de los altos de Chiapas, pero es un término rico y multicitado.
Una de las preguntas más interesantes es cómo se logró la dispersión de este término entre las culturas mesoamericanas. Al respecto, Roberto Martínez apunta que existen dos posibilidades. Una propone que los mexicas se encargaron de dispersar el mito; y el otro que de forma involuntaria los frailes evangelizadores lo difundieron al llevar consigo grupos de nahuas que les servían como ayudantes en su empresa colonial a lo largo de todo territorio.
Faltan muchos estudios
El estudio recientemente publicado lleva por título El nahualismo y fue publicado por el IIH de la UNAM. Es una primera síntesis, que en opinión del experto, sigue siendo insuficiente para dar cuenta de la complejidad de este fenómeno, ya que aún existen pendientes en torno al uso del término nahual.
Algunas claves sueltas son el descubrir cómo funciona el nahualismo en sociedades indígenas como los tostziles, mayas, yucatecos, tlapanecos… y sus coincidencias, así como estudios lingüísticos y una revisión de los archivos Coloniales sobre el proceso de transformación cultural.
Tomado de La Crónica de Hoy