«Séptimo continente» y la laguna de Tiscapa
* El invierno se aproxima y otro año más la cuenca hidrográfica recibirá las inmundicias de los managuas
Los humanos en general hemos depositado en el océano Pacífico una impresionante masa compuesta por millones de toneladas de plástico conocida como el “gran parche de basura”, la “gran sopa plástica” y el “séptimo continente”.
Algo parecido pero en mínima escala hemos hecho nosotros con la laguna de Tiscapa, la que hace tres años, cuando se hizo el último reporte sobre su grado de contaminación, se logró conocer que se habían acumulado treinta metros cúbicos de basura en el pequeño cuerpo de agua.
De milagro no ha aparecido este año ningún aspirante a la Alcaldía de Managua asomándose a la laguna de los capitalinos para después concluir que hay que limpiarla antes de que llegue el invierno.
Señorones en la ladera
Ha sido la tónica de campañas anteriores. El ungido se dejaba ver desde meses antes de que arrancara la campaña electoral y una de sus visitas obligatorias era este sitio majestuoso que se supone es área protegida desde 1991, por lo que debería tener un cuido preferencial.
El difunto Herty Lewites hizo parte de la campaña que lo llevó a la Alcaldía de Managua en las orillas de este espejo de agua. Hubo otro señorón de la burguesía que intentó competir por el “amor” a la laguna y una vez se atrevió a bajar con un séquito de perfumados escoltas y periodistas.
Después de ver el estado deplorable de Tiscapa dijo que para salvarla llamaría a un cuñado suyo que habitaba en Estados Unidos y que se las sabía todas. Era pura demagogia de este señor que tras subir la ladera de regreso a su camionetona, lo primero que hizo fue buscar alcohol en gel para lavarse las manos.
No existe verdadero interés
Es fácil deducir que con políticos así, la laguna seguirá acaparando gran parte de la basura de los capitalinos porque siempre habrá otras prioridades en sus agendas.
Menos mal que aquí son unos cuantos metros de basura y no los entre 1.7 y 3.4 millones de km² del “séptimo continente” que se balancea en el Pacífico y que cada día crece más.
Recientemente se anunció que una expedición francesa se dirigirá a esta “isla” cuyo tamaño podría superar en tres o seis veces a Centroamérica y sus 523.000 km², a fin de alertar a la humanidad sobre tan nefasta presencia.
Ojalá que tengan mejor suerte que todos los que hemos advertido sobre el peligro de perder a Tiscapa para siempre. El invierno lo tenemos encima y como ya es habitual, las aguas y la porquería caerán en la laguna sin que nadie pueda impedirlo.