Magistrado con esposa ajena amenaza al marido engañado

Una de las fotos publicadas en internet. La distorsionamos a fin de proteger la identidad de los involucrados, aunque en Facebook aparecen de cuerpo entero.
* Hay 19 fotos en Facebook de una joven y agraciada dama besándose con el hombre de la Justicia, y una grabación en la que advierte en tono colérico que el traicionado se va a arrepentir
Un escándalo ligado a una infidelidad, le estalló en internet desde hace un par de semanas a un magistrado del sistema judicial de Nicaragua, quien al parecer agobiado por diecinueve elocuentes fotografías publicadas en Facebook, se atrevió a llamar al marido engañado para amenazarlo.
Según se desprende de la poca información que pusieron como enlace en las páginas Facebook de varios diarios digitales del país, una joven de nombre Paola, habitante de un barrio de Managua, se casó con un joven de nombre Luis Alberto, nicaragüense, aunque habita en Estados Unidos.
Ignoramos los pormenores del presunto adulterio, sin embargo, en la fotografía, la muchacha, una morena agraciada, aparece besándose indistintamente con el magistrado y con el que asegura ser su esposo, hecho avalado por una señora de apellido Carranza, madre del engañado, quien ahora asegura teme por la vida de su hijo.
Paola, la disputada dama
Hay fotografías como para “despacharse hermoso”. El hombre de justicia de un tribunal intermedio aparece en una gráfica con expresión sorprendida al ser captado por la cámara abriendo una botella de vino.
En otras aparece besándose con la presunta adúltera y hasta posando cerca de un cuarto o sala. Una buena pregunta en este caso es quién hizo de fotógrafo. Tuvo que ser alguien de confianza debido a que las fotos no parecen haber sido tomadas subrepticiamente.
También hay varias imágenes donde Paola sale besándose con su marido y rubricando ambos -con elegantes trajes- el matrimonio en el libro de Protocolo de un notario. Eran momentos felices y una hermosa flor blanca descansa en la mesa donde la pareja intentó compartir el resto de sus vidas junta.
Madre preocupada
Por lo que dice el magistrado en su amenaza –es su voz, como suyas son las fotos- fue el marido celoso o dolido por el engaño quien habría suscrito una página de Facebook con el nombre de su esposa.
Las comprometedoras fotografías –según la madre del varón supuestamente traicionado-, le fueron entregadas a su hijo por Paola, “y luego yo, la madre, hago una página FB (Facebook), con las fotos que ella le entrego personalmente a mi hijo. Luego el magistrado llama a mi hijo para amenazarlo que si llega a Nicaragua se va a arrepentir.
“Soy una madre preocupada por la seguridad de mi hijo, por esta razón (lo) hago público”, dice la señora Carranza, quien agrega que cuando su hijo se enteró de la infidelidad, su esposa intentó encarcelarlo.
La amenaza
La llamada del magistrado empezó con alguien que dijo algo en inglés y que luego cambió a español preguntando quién era. De inmediato se escucha la inconfundible voz del implicado en el supuesto engaño, diciendo su nombre y apellido como para dejar constancia de quién era.
A continuación, con tono colérico, dice: “Te metiste conmigo y Paolita, si seguís haciendo las barbaridades, cuando vengás te lo juro que te vas a arrepentir toda tu vida de haber venido a Nicaragua ¿te queda claro?
“Y usalo si querés en mi contra en Estados Unidos. Cuando vengás a Nicaragua te vas a arrepentir de haber venido, no sigás con esa campaña ni en contra de ella ni en contra mía, ni contra la Miriam tampoco, que nada tiene que ver en esta historia.
“Tragate tu honor y tu arrechura”
“Tu honor y tu arrechura te los guardás y te los tragás, pero yo te lo advierto, Luis Armando, no sigás publicando mierdas en Facebook, porque cuando vengás a Nicaragua vas a saber… ¿sabés qué va pasar…? Y se corta la comunicación.
Como se aprecia, la historia es tremebunda y lástima que no llega hasta el final para conocer el alcance de la amenaza del magistrado. Aunque con lo que dijo basta como para poner “chirizo” a cualquiera, porque es obvio que hay que tomar muy en cuenta las intimidaciones de un alto representante de un honorable Tribunal de Justicia.