Alegría y temor: “La Bestia” resucitó
Juan de Dios García Davish
Chiapas
A casi un mes de que el huracán «Carlotta» provocara el desplome de un puente y el descarrilamiento del ferrocarril del Pacífico Sur, en Loma Bonita, Oaxaca, la «bestia», como se le conoce al tren, reinició operaciones en el sureste mexicano, en donde centenares de migrantes esperaban con singular impaciencia su partida
El 17 de junio, las fuertes lluvias provocadas por el huracán «Carlotta» obligaron a la empresa a suspender operaciones, con lo que se afectó el paso por los municipios de Arriaga, en Chiapas; Ixtepec, Oaxaca; Tenosique, Tabasco; Las Choapas, Medias Aguas y Coatzacoalcos, Veracruz.
Ante esta situación, cientos de migrantes la mayoría provenientes de El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua quedaron varados en diversos comunidades de México, principalmente en Coatzacoalcos, Veracruz, donde se presentó una contingencia migratoria, debido a que los extranjeros no tenían un lugar donde dormir, baños para su aseo personal y sus necesidades fisiológicas.
Organizaciones defensoras de derechos humanos de migrantes como «Todo por Ellos», encabezada por Ramón Verdugo Sánchez; la coordinadora de «Casa María», Diana Hernández, y otros activistas independientes, como Irineo Mújica, instalaron una cocina en las inmediaciones de las vías del ferrocarril para dar de comer a los «sin papeles», acción que fue apoyada por integrantes de iglesias adventistas, presbiteriana, empresarios y de la sociedad civil.
Esta situación también obligó a diversas autoridades como el Desarrollo Integral para la Familia (DIF) y del gobierno de Veracruz a otorgar alimento e instalar 10 letrinas, dos regaderas, dos lavaderos para ropa y productos de aseo personal.
Pedido
Activistas de derechos humanos demandaron al gobierno de México paso libre para los migrantes por razones humanitarias, pero de manera oficial la petición fue rechazada, aunque las autoridades migratorias no realizaron la detención de ningún extranjero.
En Arriaga, el gobierno de Chiapas ordenó la instalación de módulos para abastecer de alimentos a los inmigrantes, y de igual forma dieron instrucciones para redoblar la vigilancia y los patrullajes, no sólo para proteger a los indocumentados, sino también a la propia población
Por su parte, defensores de derechos humanos acompañaron a unos 250 migrantes que tomaron la decisión de continuar su viaje hacía el «sueño americano» y caminaron hasta la ciudad de Tierra Blanca, Veracruz, con lo cual recorrerían unos 300 kilómetros.
Al concluir los trabajos de reparación del tramo de vías Loma Bonita y el puente, el tren de carga que comunica a la frontera Sur, al centro de México y la frontera Norte, reinició sus actividades. Se espera que normalice sus recorridos en los próximos días.
De acuerdo a la versión de las autoridades del gobierno del estado, del Instituto de Migración y a los propios activistas, centenares de inmigrantes abordaron el tren, con lo que terminó la contingencia migratoria en este puerto veracruzano del sureste mexicano.